martes, 27 de noviembre de 2007

Taller de Salud


Hoy es martes y como todos los martes por la tarde, si nada me lo impide, y un impedimento importante suele ser por problemas de salud, he acudido a mi cita de dos horas, al Taller de Salud.

EL SECRETO DE LA FELICIDAD

Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano. Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.

Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo: "Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. ¿Porqué no me enseñas que debo hacer para conseguirlo?"

El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo:

"A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz, y éstos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida."

"El primero es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes y por todas las cosas que te pasan."

"El segundo, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: Yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer. Este paso se llama autoestima alta."

"El tercer paso, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación."

"El cuarto paso, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas."

"El quinto paso es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú... Perdona y olvida."

"El sexto paso es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor."

"El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera."

"Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices."

Y como pueden ver, lo que los reyes y poderosos ansiaban, lo tenían al alcance de su mano.

Hemos comentado el cuento y a raíz de la felicidad han salido temas entre las compañeras.

1ª Historia: Una de las mujeres ya madurita contaba, que ella cuando era joven y tenia novio su madre la hacia regresar a casa a las 21 horas. No podía ir sola al cine, baile…, siempre tenia que llevar una carabina de acompañante, alguna amiga, prima u hermana/o.
Solo se dedicaban a tocamientos por aquí y tocamientos por allá. Esto creo siempre se ha hecho, solo que ahora se hace con más descaro.
El novio era celoso tenia que ir con ella a todos los lados. Si iba a la modista allí estaba el novio para ver el largo de la falda - Claro siempre por debajo de la rodilla -. Las camisas y vestidos sin escotes, bien cerradito en el cuello. Bueno la cuestión el joven era muy celoso y siempre se la liaba, que si has mirado a fulano, a mengano y tal y tal. La familia veía que el chico era posesivo y comenzaron a decirla que no la convenía… Ella loca por él, seguía muy enamorada a pesar se sus celos. Hasta que un día le lío una muy fuerte a grito pelado en su casa y el padre dijo que no podía ser. Total se fueron a hablar con la familia del novio para romper la relación. Y mira por donde, se encontraron que había un impedimento. El novio le había comentado a sus padres: “que se había acostado con ella”.

Sus futuros suegros y consuegros de sus padres le dijeron que la niña no se podía separar del novio, que tendían que casarse. Palabras textuales “que tiene que ver” fue la palabra. Eso significaba que se habían acostado juntos y mantenido relaciones sexuales. La madre de la joven la dijo de todo menos bonita: eres una cualquiera, que qué vergüenza, perdiste la honra… Ella, la pobre, llorando y muerta de vergüenza, tenía 20 años, lo negaba.
Total tenían que demostrar que la niña era virgen. Era la única manera de no casarlos. Si se perdía la honra, había que juntarlos en santo matrimonio. Así pensaban antes. Vaya mentalidades, cuando a quien deberían de preguntar era a la mujer y no obligarla a nada.

La llevaron al ginecólogo. Éste la dijo que montara en el potro, ella la pobre dijo que no sabía como subir. Parece que el ginecólogo era algo animal y le respondió: nadie te enseño a joder con tu novio, pues esto es más sencillo. Contaba, que se puso más colorada que un tomate y, por poco, se cae del sitio tan aparatoso donde te tuvo que acoplar con las piernas encajadas y bien abierta. La metió un dedo para ver si eres virgen o no. Como era duda si aun conservaba su virginidad, el dedo para mirarla, fue por el ano. Dice que la hizo mucho daño y que estuvo palpando un buen rato el ano. A todo esto, ella con más vergüenza que nunca en su vida había sentido.
Cuando termino, la dio la enhorabuena y le dijo a su madre que aun era virgen, sin ningún desgarro interno. Total, se dejo con el novio porque no había que tapar nada.

A los pocos meses tenia un nuevo novio. Éste si parece que gustaba a su madre. Era agradable, encantador y no las liaba como el otro. Al año se casaron. Antes de casarse su madre le dijo que quería ver su honra. “Y dale con la honra, vaya para las mujeres de antes que importante era eso”. Bueno pues nos ha dicho, que en la noche de bodas se preparo una toalla y cuando su marido la desvirgo, se limpio la sangre con la toalla y llevo para que su mamá viera.
Bueno, bueno, bueno, yo sí voy a dar explicaciones y voy a llevar mi honra. Si es mía, no tengo por que enseñar a nadie. En fin esta ha sido una de las historias tan interesantes que hemos escuchado esta tarde en el Taller Salud.
Mañana cuento la otra historia, que esto se ha alargado mucho.

1 comentario:

isa dijo...

Esto es una historia real. Mis compañeras me dieron permiso para poner sin nombres. Esto sucedía sobre el año 1966.

Lo que hablamso en el taller de Salud, tenemos por costumbre que no salga fuera, pero hoy sí me dieron permiso.