domingo, 16 de marzo de 2008

El Hombre Almohada

Ayer sábado fuimos de paseo y visitamos un parque muy bonito. Hacía tiempo que no lo veíamos y ha cambiado muchos. Hay un gran lago con muchos patos que campan a sus anchas por el lugar.
Supuestamente también se podrá dar paseos cuando llegue la primavera. Digo supuestamente porque hay un barco pirata que está amarrado. No se nos ocurrió pedir información en la casita del guarda que cuida del parque.


Hay montones de árboles aun creciendo, en pleno desarrollo. Cuando se hagan grandes, y el Sol lance sus rayos ardientes, sus ramas darán sombra y frescor. Hay también tres pavos reales algo feitos. Sus plumas no están bellas. No sé si será porque están en pleno cambio o porque les falta libertad. Si puede ser por la carencia de está. Es lastimoso que su tristeza haga que sus plumas se vayan perdiendo y ellos estén despojados del colorido y dibujo que su vestido suele mostrar en condiciones normales. También había ocas pero éstas sí estaban bonitas. Igualmente en cautividad. Estaban separadas por una alambrada de metal con pequeños agujeros, sin autonomía para poder desplazarse, solo limitadas al espacio que el hombre ha creado para ellas. Eran muy blancas y pobladas sus alas de plumas suaves como el algodón. Además tenían unos hermosos huevos puestos en el centro del recinto.

Pequeños recintos ajardinados por aquí y allá y adornados con apeos de labranza. Carros que antaño seguro hicieron buen servicio a la comunidad, y grandes tinajas donde algún tiempo atrás fermentaron vino, guardaron aceites o tal vez agua. Hay un pequeño arroyuelo seco por donde se ven dos enormes ojos. Ojos secos, sin gotas de lagrimas derramadas y en donde la naturaleza comenzó a brotar. En dichos ojos, crecen ramas y pequeños insectos que pululan entre ellas.

Dejamos atrás el paseo y fuimos a comprar. Tomamos algo de merienda y nos fuimos a ver una obra de teatro: El hombre Almohada.
Era un hombre almohada que veía el futuro de los niños. Y para que estos no sufrieran, los ponía una almohada y ahogaba con ella.

La historia comienza con una familia compuesta por un matrimonio y dos hijos. El mayor de los hijos era algo retrasado y sus padres le pegaban, le maltrataban física y psicológicamente.
El hermano menor viendo todo esto un día decide acabar con la vida de los padres y, así de paso, con el suplicio de su hermano mayor. Una noche que dormían los dos, pone un almohadón y tapas sus bocas haciendo que se ahoguen y mueran.

A partir de aquí los dos hermanos fueron felices. El mayor iba a un colegio especial y el menor escribía cuentos. Los cuentos tenían una temática algo macabra.
El maltrato a los niños. La crueldad que se emplea en los niños y que dejamos pasar por alto. Es una crítica muy grande a los lugares donde existen niños soldados, el hambre, las enfermedades, la prostitución de los niños,…
La obra cuenta con una frialdad de sentimientos, e incluso los sentimientos no existen y con detalles críticos tanto visualmente como en la narración que hace el escritor.
Es una crítica muy grande también a las religiones que dictan leyes morales. La obra es fuerte pero es una forma de denuncia ante las atrocidades que suceden en el mundo real. La foto no está bien porque ya sabeis que en el teatro no se pueden hacer fotos, hice sin flash y medio a escondida.


El domingo no he salido a la calle para nada. Mi compañero se encargo de ir a por el pan. Yo todavía visto el pijama. Tampoco fui a bailar. Él sí; así aprende pasos nuevos y no nos retrasamos. Estoy muy cansada y muy constipada. La tos me deja lamentablemente agotada. Y aquí continúo con el traje que anoche me puse después de darme una agradable ducha.

2 comentarios:

Akinogal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
presen dijo...

Espero que andes mejor de tu gripazo Isa.:-)