viernes, 24 de abril de 2009

Pequeñas Heridas




Mira mis pequeños picotazos.

Que causaron en mí grandes heridas.

Ni las gélidas noches del invierno.

Ni la ausencia de la luna.

Ni los exiguos rayos del sol,

hicieron que dejara de latir mi corazón.

La tierra que piso me da fuerza.

El roció de cada mañana,

se bebe mis lágrimas.

Me aferro a la vida, como el candil al aceite…

Mi mente a veces de malos recuerdos se turba.

Pero la fuerza de mi interior,

todos ellos los difumina.

Quiero ser la flor que te sonríe cada mañana.

Que te hace gozar en las madrugadas,

cuando tus ojos se clavan en mi alma.

Quiero ser el perfume que respiras.

Quiero con mis colores,

borrar los recuerdos de tu infancia.

Quiero que viajes en mi nube blanca.

Quiero regalarte la libertad.

Que tus ojos vean las crines al viento,

de varios corceles,

que galopan por la montaña.

Quiero que vueles y vueles,…

Que tu mente y corazón sean libres,

como el gavilán y la paloma.


Un amigo me ha contado, que a una niña de entre 8 y 9 años, su abuelo la ha violado. Esta flor y poema se lo dedico a ella, y la deseo toda la fuerza del mundo para que pueda superarlo. Seguro que con el cariño de su familia logrará olvidarlo, y será una persona de mente y corazon sano.

6 comentarios:

Cecilia_ dijo...

preciosas palabras para la niña Isabel, metáfora de la naturaleza y su almita violada ..
el mundo tiene estas cosas, como la que relatas, y otras sublimes .. asi somos los humanos.
un beso.

isa dijo...

Sí,así es Cecilia, la vida es injusta con algunas personas. Pero hay que seguir luchando. Gracias por pasar. Besos

AomaraLuz dijo...

Es un horrendo acto el de ese abuelo... Ese es el lado trágico, animal, del ser humano. La vida continua pero para la niña no volverá a brillar el sol de igual manera, las heridas del alma dejan una huella imborrable.
Un abrazo!

SEFA dijo...

¿como poder comprender una cosa tan horrible?
Espero la poca edad de esa niña le puedad servir para poder olvidar un hecho tan horrible de una persona que tendria que protegerla, no atacarla.
Tu poema es muy bonito, un abrazo.SEFA

isa dijo...

Gracias Luz y perdona la demora en contetarte. Sí, a veces los humanos somos muy malvados y hacemos daños a nuestras familias y demás personas. Seguro Luz que con el tiempo, con cariño y volutad, olvidará y verá el radiente sol como las demás personas.
Un abrazo

isa dijo...

Gracais Sefa, sí, así es, un abuelo protege, no maltrata ni daña el corazón ni el alma de su nieta.
Pero aveces los humanos somos verdaderos monstruos. Gracias.
Besos