lunes, 19 de noviembre de 2007



La noche en silencio llora y tirita.
Su sollozo es como el lamento de una cascada.
La luna pide cobijo.
Tiene frío y está sola.
Sola con su blanco anacardo.
Pero tiene frío y está sola.
Las ramas están sin sus abrigos.
El otoño se los arrebató.
Luna y rama se reclaman.
La luna al ver tanta rama desnuda, queda inmovilizada.
Las ramas estiran sus largos y finos dedos,
quieren acariciarla y darla consuelo.
La luna se dejó mimar: entre ellas se fue a acurrucar.
Ya no tiene frío y no se siente sola.
Su luz con compañía se aviva.
Ilumina los caminos de la gente que está perdida.
Suaviza el llanto de los niños.
Hace sonreir a los desamparados.
Y los enamorados se abrazan,
dandose un beso dulce apasionado.

4 comentarios:

lolo54 dijo...

Bello comentario un abrazo.

isa dijo...

Lolo54, es un poema. Otro abrazo para ti.

Sefa dijo...

Me gusta lo que dices, yo no soy de poesia y éste me gusta,es como mas cercano, más humano si cabe.
Un abrazo. SEFA

isa dijo...

Gracias Sefa. Otro abrazo para ti.