domingo, 12 de octubre de 2008

Masaje de chocolate entre sabanas blancas

Hoy el ambiente te tiñó de chocolate templado entre sabanas blancas de algodón. Dos cuerpos latían y de cada poro, emanaban los olores corporales mezclados con el dulzor y el color negro del chocolate.
De pronto un silencio misterioso, apaciguó el palpitar entre la pradera de margaritas blancas.
En el ambiente solo se escuchaban unos gemidos y besos con sabor a bombón templado, derretido…
Su pecho se elevaba al igual que se elevaban las alas de un pájaro al emprender de nuevo el vuelo.
Su mente se nublaba y su pecho palpitaba… comenzaba a respirar profunda y agitadamente.
Las manos que se posaban, eran como la melodía de las amapolas.
Las caricias que le masajeaban… que su piel friccionaba, eran como los Ángeles acariciando el piano.
Y la dulce melodía sonaba en la suavidad del cuarto…
No había ni un vello de su cuerpo que no se erizada…
Podían caer truenos y relámpago… Lucir un radiante sol, o llenarse el ambiente de neblina misteriosa…
Podría desaparecer en ese instante el mundo… que no se darían cuenta de nada.
El masaje lo vigorizaba, lo llevaba hasta el séptimo cielo…
Por unos instantes, supo que estaba en el mejor de los momentos.
Ya no podía esperar, una erupcionó de lava candente, como un irascible volcán, de su cuerpo comenzó a brotar...


2 comentarios:

Tony dijo...

Tienes una narrativa erótica sugestiva sin caer en exageraciones pornograficas, esto hace que se disfruten como el resto de tus comentarios y narraciones en este libro de bitacora de tu navegacion por la vida...

isa dijo...

Muchas graciassssssssssss. Uyyyyyyyy, eso si que está bueno lo que me dices :-) que mi blog es el Libro de Bitágoras de Navegaciónn por la vida :-) Graciasssssssss, me alegra que te guste ;-)

SAludos