domingo, 3 de mayo de 2009

Leola, Caballero Medieval



Leola es una dama que se hace pasar por un caballero del siglo XII. Esta obra está inspirada en el libro de Rosa Montero, "Historia del Rey Transparente". Es una novela que nos transporta a la Edad Media: cuenta un relato ficticio, pero de una forma tan real, que al leerlos te hacen sentirte protagonista de la historia.


Comenté con un amigo esta novela, y él me sugirió que como tanto me gustaba que tratar de hacer una pintura de ella. Y e aquí mi inspiración. Esta obra se la dedico a mi amigo. Va por ti Tony. :-)

8 comentarios:

Cecilia_ dijo...

Muy inspiradora la historia ! felicidades Isabel ...

isa dijo...

Gracias Cecilia, me alegro que te guste.
Un abrazo

AomaraLuz dijo...

Verás que tus obras al final se van a cotizar tanto como los cuadros de Dalí.
Enhorabuena por tu creatividad!
Un beso!

isa dijo...

Gracias Luz, jajajaja, pusiste el liston muy alto. Lo importante es que los hago y me siento bien. Aun no puse ninguno a la venta, jajaja no creo que tenga salida según está la crisis.
Gracias y un abrazo

Tony dijo...

Isabel te ha quedado bien bonita la obra me alegra pudieras terminarla y te agradezco de corazon me la dedicaras
Tony

isa dijo...

Gracias a ti Tony por hacerme la propuesta. Estuve algo rezagada a la hora de pintar, ya que el paisaje donde combate Leola, no es nada bonito. Es un paisaje lóbrego, muy tenebroso y gris, Saludos y un abrazo.

amigoplantas dijo...

La agresividad intraespecífica de nuestra especie es incuestionable, y mientras la guerra fue cosa de espada (y lanza), la mujer fue un género necesariamente sometido al guerrero que podía defender a la prole

isa dijo...

Pues sí Amigoplantas, tienes razón, esas cosas pasaban y aun por desgracia siguen pasando en los países musulmanes.

Y hasta hace poco pasaba aquí, ya que la mujer para cualquier cosa, necesitaba el consentimiento del hombre. Aun están muy cerca esos 40 años en los que sucedían esas cosas, durante la dictadura franquista. Porque anteriormente, durante la II República, la mujer se mancipó del hombre.
Saludos