lunes, 11 de mayo de 2009

Templo de Debod




El Templo de Debod fue donado en 1968 por los egipcios como regalo a España por participar en la ayuda de desmantelar los templos y las piedras esculpidas, que iban a ser anegadas por un pantano que se estaba construyendo en el lugar donde estaban esas maravillas. Y pensaron que, qué mejor lugar para que descansaran estas piedras y fueran visitadas por miles de personas, que en el Parque de la Montaña, en donde en su día, hubo tanta sangre. De esta forma el Templo de Debod le da paz al lugar.
En la entrada del parque antes de subir las escaleras, nos encontramos con esta estatua. Estatua que sin articular una sola palabra nos comunica que en el lugar, el 18/07/1936, hubo muchos muertos. Muertos de los dos bandos, tanto rebeldes como republicanos. Esta estatua representa los cuerpos destrozados en donde su sangre se mezcló con los sacos terreros, que no impidieron que las balas sesgaran miles de vidas.





El parque atrae a aves que saben que tienen asegurado el pan nuestro de cada día. Con poco esfuerzo encuentran alguna que otra miguilla que a algún niño, que en un descuido se le fue cayendo mientras merendaba. O tal vez fue dejando caer con el fin de compartir, y ver como los pajarillos bajaban a comerse sus deliciosas migas con sabor a chorizo, a fuagrás, queso, o dulce de jamón de york. O ese trocito de galleta que en un descuido la abuela desdentada, no pudo atrapar, y el viento se llevó como una hoja seca, dejándolo caer en el césped o en la tierra. Agua tienen toda la quieran.

Tanto para los humanos como para los gorriones, palomas, tordos y urracas, es un paraíso llegar a entrar en el parque. También es una caricia para los ojos, en donde se recrean con unas vistas maravillosas de la ciudad. Una noria que en el Parque de Atracciones da vueltas y se escucha la música. La iluminación de ese parque que será muy vistosa en una noche sin luna. El alboroto de la fiesta que en el silencio de la noche, las atracciones llevaran con el eco por toda la ciudad. El sonido de los rezos y las campanas invitando a los fieles que entren en la Catedral de la Almudena. El Palacio de Oriente y el de Cristal se ven desde esta montaña. Además de ser un pulmón de Madrid, este parque tiene unas vistas estupendas.

5 comentarios:

Cecilia_ dijo...

Preciosa descripción haces Isabel del Parque, me parece verlo, sentirlo con toda la paz que salen de tus palabras.. hoy.
También imagino cuando no fue así, cuando cada uno debió ser Abel, o Caín, en palabras de un escritor argentino. Es que, lamentablemente, hay historias parecidas por muchos sitios.
Un abrazo.

isa dijo...

Gracias Cecilia. La historia es historia y como tal, no hay que olvidarla.

Los pueblos que olvidan su historia porque son pueblos oprimidos, tiranizados, son pueblos que no crecen, se estancan y al final toda agua estancada, llega a pudrirse, y contamina. Al necrosarse, corromperse, están evocados a una desapación segura, o quedarse aislados.

Esto es igual que un árbol sin raíces, no puede alimentarse de ellas y ser fuerte e ir avanzando y creciendo sano.

La histiria se ha repetido en varios paises.
Besos y gracias.

isa dijo...

Perdón, quise decir historia.

AomaraLuz dijo...

Precioso monumento de Debot, Isa! Cuando éramos muy jovencitas, mi hermana y yo visitabamos ese lugar, siempre tuvo un encanto especial para mi.
Espectacular el parque! Gracias por toda la información que aportas.
Un beso!

isa dijo...

Me alegro que lo hayas revivido aquellos bonitos tiempos. Gracias.
Un abrazo.