martes, 25 de mayo de 2010

Campo de Amapolas


Erase un lugar en la montaña donde el campo era árido. Sus campos estériles donde la tierra paría rocas arcillosas que se convertían en arena con el soplo del viento. Estaba a falta de agua por lo que la humedad no existía en el lugar.

Era tal la falta de amenidad que había, que hasta los escarabajos se murieron de aburrimiento y falta de alimento.

Una de entre muchas noches oscuras en donde ni la luna ni las estrellas hacían su presencia, esa noche el cielo se iluminó. La luna sonreía. Una nube tuvo la deferencia de lavarla la cara.

Con el agua sobrante enjuagó sus cabellos y dejó que éstos chorrearan a la tierra. Allí en donde el agua cayó hizo su aparición una tímida amapola. Al verse tan sola comenzó a hacer pucheros como si de un recién nacido se tratara. La luna y las estrellas al ver tan delicada y hermosa criatura que sollozaba con el corazón a punto de estallarle, bajaron hacerla compañía.

Al estar la tierra tan iluminada hicieron aparición algunos pajarillos que emigraban a tierras más fértiles en donde poder plantar sus nidos y poder alimentar a sus polluelos.

Con tan buena suerte que defecaron semillas de amapolas que habían comido en unos campos floridos.

En tres días por arte de magia la amapola que tan solita estaba se rodeó de cientos de criaturas tan hermosas como ellas.

A partir entonces los campos lucen estas haditas rojas delicadas que hasta un beso puede dañarlas.



Fueron brotando tímidamente sin hacer ningún ruido
A pesar de su color rojo agresivo, no quieren llamar la atención.
Son humildes pero su belleza las hace resaltar aunque ellas no quieran.



Los campos tienen alma de amapola.
Son sensibles. Si reciben agua y caricias, en primavera, de la tierra brotaran pinceladas de flores que adornaran los campos como un collar de diamantes en el cuello de una dama.


Fotos y texto dedicado a Malena. Seguro algún día, en cualquier momento podrá verlo y estas imágenes y cuento, dibujaran una sonrisa en sus labios.

8 comentarios:

tony dijo...

Cuanto cariño pones n lo que escribes
Saludos

isa dijo...

Gracias Tony. La primavera me hace estar más sensible. Despierta mi ansiedad de amar, y al campo, a la tierra también hay que amarla. La tierra la tenemos en alquiler mientras vivimos y nos mantiene y nos deja vivir en ella, por eso hay que mimarla y acariciarla con las manos y también con la palabra.
Una vez que desaparecemos, la tierra la toman los que quedan y asi sucesivamente. Es nuestra pero no como posesión, sí para que la disfrutemos y luego pasa a otros,...

Saludos

disancor dijo...

El rojo de las amapolas destaca mucho en el verde de los campos.
Entrada y fotos, maravillosas.
Un abrazo para tí y un pensamiento de apoyo para Malena.

isa dijo...

Gracias Disancor, me alegra que te guste. Saludos y abrazos

Carlos dijo...

UN GRAN ABRAZO, ISA!
GRACIAS POR TODO, COMPAÑERA, PERO EN ESPECIAL POR TUS TEXTOS Y TUS IMÁGENES!!

isa dijo...

Gracias Carlos, gracias a ti por entrar y leer. Seguro se lo transmitiras a Malena.
Saludos y abrazos para ti y Gema y besos sensibles como las amapolas para Malenas

ELES dijo...

Me gustó lo de campos sensibles. Malena esbosara una gran sonrisa, llena de vida.
saludos

isa dijo...

Gracias Eles, me alegra que te guste. Sí, seguro que sí sonreirá cuando se mejore y pueda ver la entrada. Graciasssssssss.
Saludos