viernes, 1 de octubre de 2010

Minicuentos


La vida

--- Ella no pidió estar ahí, pero alguien echó sus semillas y creció.
Ahora se ve hermosa y no quiere desaparecer, pero llega el otoño y con ello el frío. Un día no muy lejano sus pétalos quedaran rugosos, perderá la elasticidad, y sus hojas el viento una noche cuando nadie no lo vea, las arrancará de la rama, y de las raíces que también son efímeras.

Pero la foto, perdurará por mucho tiempo y alguien seguirá recordando que un día muy triste, fue esta flor quien con su color y belleza, su tristeza aplacó.





 
No hay que juzgar a nadie
 
... Incluso las flores buscan compañía.
La soledad voluntaria solo es buena en diferentes momentos de la vida.
... Aquella mujer loca, desgreñada y apática, de una dejadez abrumadora, amaneció en las cuatro baldosas cubiertas con un par de cartones. Ese fue su lecho de muerte.
¿Quien sabe que la llevó a esa situación?
No se puede etiquetar a las personas, porque son eso personas, y quien sabe de qué manera la torturo la vida para llegar a ese estado.





Quien menos esperamos será quien nos eche una mano

... era joven y bonita y se burlaba de todas las personas que tenían algún problema estético.

Trataba de no rozarse ni estar un minuto respirando el mismo oxigeno con las personas de clase inferior. Repelía cualquier tipo de contacto. Se sentía superior a todos y miraba por encima del hombro.
Incluso tenía un odio infernal a los perros.

... un día su piel se cubrió de escamas.
Al día siguiente todo su cuerpo era un grano horroroso lleno de pus. Se estaba pudriendo, pero incluso los perros se acercaban a ella y lamieron sus llagan.
Los animales tienen su saliva antiséptica, y gracias a ellos fueron mejorando las pupas.
A partir de entonces abrió sus puertas a los animales y convivió con ello.
Ellos la ayudaron y sanaron sus heridas.





Obsesión

... Asustado salió corriendo con alma que lleva el diablo.
Llegó cansado y se arrodillo en un confesionario.
Le contó al cura su experiencia.
El cura le dijo que no podía hacer nada por él, tan solo perdonar todos sus pecados y darle la Santa Extrema Unción.
Salió rápido del confesionario y cerró la puerta de la iglesia, pues el fiel por miedo no quiso salir
Allí quedó con el demonio quien pudo tranquilamente terminar su trabajo.
Al día siguiente la iglesia estaba revuelta y el hombre colgando del madero de la cruz.

2 comentarios:

Abedul dijo...

Hola Isa te he conocido en el blog de los cuentos de Nati, el tuyo me gusta mucho he puesto un comentario si puedes pasate, ademas hay ganadora, que la verdad es muy simpático!!!!! Un abrazo y hasta pronto Begoña

isa dijo...

Hola Begonia. Graciasssssssss.
Mi intención había sido entrar a visitar los Cuentos de Nati el viernes cuando leí tu mensaje aquí, pero no puede, no me dio tiempo. Graciasssssssssss. Miraré en cuanto me sea posible.
Saludos y un abrazo