martes, 30 de agosto de 2011

Volando en tu Paisaje

Este cuadro lo pinté el  viernes.
¡¡¡Qué sorpresa, si no podía subir fotos a este blog!!!
Este cuadro se lo he regalado a mi amiga Presen. El el lunes  fue su cumple y lo hice con cariño para ella.
Sí, ya sé que parece una pintura de niña, es lo que yo soy.
Lo hice sin dibujarlo, lo iba moldeando con el pincel. Claro que posiblemente alguno de ustedes digan que esto lo hace cualquiera. Pues sí, tienen razón pero han de hacerlo y no decirlo.

Haré un pequeño cuento del cuadro.

... la mariposa salio sin rumbo alguno. Estaba desanimada  porque era despreciada por las demás. Ella era una mariposa especial. Se relacionaba poco, hablaba poco, y se sentía desplazada.
Un día metió en la maleta su peine, su camison, sus medicinas, y salio volando dejando atrás la soledad.
¡¡De pronto se encontró con una paisaje bello!!.
El paisaje lucia los mismos colores que sus alitas.
Pensó que esto la vendría muy bien para camuflarse y no ser vista por ningún niño, ningún animalito, ni ningún mayor.
Allí era la única de su especie, pero no la importó. Se integró muy bien en el paisaje.
Todas las flores la querían mucho y la regalaban su perfume.
 Los árboles la  contaron sus secretos y la dejaban esconderse entre sus tupidas hojas.
Y ella se sentía feliz entre tanta naturaleza. Además como no había otra igual que ella, se sentía la reina del lugar.
Nunca más su corazón sintió  la soledad, ni frío, ni hambre, ni desprotegida. Pues la naturaleza se volcó con ella y a todas horas la abrazaban las flores, las hojas la acariciaban,  y las ramas bailaban con ella. 
Así transcurrieron los días felices para la mariposa solitaria.

2 comentarios:

Antonio Gabriel Guzzo dijo...

No Isabel, ni el cuadro ni el cuento lo hacen cualquiera, solo un espiritu inquieto y feliz de la vida puede hacerlo y exponerlo con tanta naturalidad... recibe un gran abrazo... es una felicidad tenerte de amiga

isa dijo...

Gracias Antonio, me alegra que te guste. También me alegra tenerte como amigo.
Saludos y un abrazo