... Pedro capturó una colonia de hormigas. Las hizo una casa en su propia casa.
Las hormigas de la casa de Pedro, se unieron a otros hormigueros vecinos, y formaron megacolonias de miles de kilómetros cuadrados.
A las hormigas comenzaron a crecerles una gran hilera de dientes de sierra. Pronto terminaron con las puertas. Con la tarima de los suelos. Con los sofás. Pedro se quedó sin su maravillosa biblioteca. etc...
Las hormigas llenaron un gran almacén de alimentos, con los enseres de aquel hombre,que un día, decidió llevárselas de inquilinas.
Vuela cuanto quieras, pero que ninguna droga te ate a tus vuelos. Sé libre como un pajarillo, vuela y elige una nube que se amolde a tu persona.
jueves, 7 de julio de 2011
jueves, 23 de junio de 2011
Amigo del Erizo...
... Tomas tenía 14 años, algo desgarbado. Su cabeza estaba poblada con un pelo pelirrojo que imitaba a los pinchos de los erizos. Era huidizo en el contacto con otros niños y niñas.
Solitario. Hacía grandes caminatas por el campo.
Últimamente se le veía algo más contento, aunque tenía poca comunicación con sus padres.
Cada día después de la vuelta del colegio, salía con un bocadillo y algunas frutas.
Se encontraba con su amigo el erizo, y con él sí hablaba. Le contaba sus cosas al igual que el erizo.
Por eso se enteró de la historia de los erizos. Según le contó su amigo Manuel, que así lo puso por nombre, los erizos eran criaturas con pelito suave. Por su lentitud estaban expuestos a los depredadores. Uno de los más peligrosos era el hombre. Ya que su carne era exquisitamente jugosa y, por ello, eran muy buscados.
Los erizos para no desaparecer comenzaros a raspar su menudo cuerpo contra una roca áspera. A fuerza de tanto rasparse, comenzó hacérseles una costra en la piel que repelía a los demás animales y seres humanos.
Con esto ellos mismo hicieron su propia arma.
Aun así las águilas y las hienas no hacían ascos a la costra que su piel cubría.
Así que los erizos paseaban debajo de los enebros y sus púas se iban clavando en la costra. Con ello vieron que eran menos atacados. Y así con el tiempo, esas púas de enebro en sus pieles se fueron encrestando y formando parte de la piel de los erizos.
Los erizos se fueron transformando y nacían con púas. Tenían una buena defensa ya que cuando olían a las hienas, y sentían el aire que se arremolinaba sobre su pequeño cuerpo, se hacían un ovillo y de esta forma repelían a las hienas, y también a las aves rapaces, que eran incapaces de cogerlos con sus garras, ya que las púas se les clavaban y les hacían daño. Las hienas no podían comerlos porque el pequeño erizo rodaba como una pelota peluda que pinchaba, y les hacía daño en los morros.
Por este motivo los erizos no se extinguieron. Fueron inteligentes y crearon su propia arma contra toda aquella criatura que quisieran lastimarlos o comérselos.
Solitario. Hacía grandes caminatas por el campo.
Últimamente se le veía algo más contento, aunque tenía poca comunicación con sus padres.
Cada día después de la vuelta del colegio, salía con un bocadillo y algunas frutas.
Se encontraba con su amigo el erizo, y con él sí hablaba. Le contaba sus cosas al igual que el erizo.
Por eso se enteró de la historia de los erizos. Según le contó su amigo Manuel, que así lo puso por nombre, los erizos eran criaturas con pelito suave. Por su lentitud estaban expuestos a los depredadores. Uno de los más peligrosos era el hombre. Ya que su carne era exquisitamente jugosa y, por ello, eran muy buscados.
Los erizos para no desaparecer comenzaros a raspar su menudo cuerpo contra una roca áspera. A fuerza de tanto rasparse, comenzó hacérseles una costra en la piel que repelía a los demás animales y seres humanos.
Con esto ellos mismo hicieron su propia arma.
Aun así las águilas y las hienas no hacían ascos a la costra que su piel cubría.
Así que los erizos paseaban debajo de los enebros y sus púas se iban clavando en la costra. Con ello vieron que eran menos atacados. Y así con el tiempo, esas púas de enebro en sus pieles se fueron encrestando y formando parte de la piel de los erizos.
Los erizos se fueron transformando y nacían con púas. Tenían una buena defensa ya que cuando olían a las hienas, y sentían el aire que se arremolinaba sobre su pequeño cuerpo, se hacían un ovillo y de esta forma repelían a las hienas, y también a las aves rapaces, que eran incapaces de cogerlos con sus garras, ya que las púas se les clavaban y les hacían daño. Las hienas no podían comerlos porque el pequeño erizo rodaba como una pelota peluda que pinchaba, y les hacía daño en los morros.
Por este motivo los erizos no se extinguieron. Fueron inteligentes y crearon su propia arma contra toda aquella criatura que quisieran lastimarlos o comérselos.
jueves, 16 de junio de 2011
Noche de Eclipse de Luna
... Angustia, desesperanza, roto el corazón en mil pedazos al sentir mis oídos un enorme estruendo. La noche era oscura y silenciosa. De pronto, y en esta tranquilidad nocturna, un estallido ensordecedor, seguido del esqueleto de un barco que irrumpió en un cielo mudo y adormecido. La mar vomitó un barco en llamas. En el agua, miles de voces gritaban y se lamentaban. Por momentos, el agua creció con todas las lágrimas de la desesperanza.
Algo sucedía en la noche, tal vez despertaron de la tierra miles de almas descontentas. Algo inaudito sucedía, la intranquilidad reinaba allí donde hubiera un humano.
Personas desaparecían por arte de magia mientras estaban en sus domicilios, o durmiendo en dormitorios colectivos.
La maldad sin cara acechaba en la noche. Es posible que millones de espíritus descontentos despertaran, y sembraran el miedo, la intranquilidad y el desasosiego.
De pronto cuando iba a ser engullida por la noche, desperté toda sudorosa y con taquicardias. A punto de haberme dado un infarto.
Anoche tuve este sueño. Un sueño estúpido que me llenó de temores. Afortunadamente solo ha sido un sueño.
Tal vez mirar tanto al eclipse (más de una hora), pueda haber despertado mis neuronas, o tal vez la luna las volvió locas.
Quién sabe si el eclipse de luna atrofia a las personas y los sueños
Algo sucedía en la noche, tal vez despertaron de la tierra miles de almas descontentas. Algo inaudito sucedía, la intranquilidad reinaba allí donde hubiera un humano.
Personas desaparecían por arte de magia mientras estaban en sus domicilios, o durmiendo en dormitorios colectivos.
La maldad sin cara acechaba en la noche. Es posible que millones de espíritus descontentos despertaran, y sembraran el miedo, la intranquilidad y el desasosiego.
De pronto cuando iba a ser engullida por la noche, desperté toda sudorosa y con taquicardias. A punto de haberme dado un infarto.
Anoche tuve este sueño. Un sueño estúpido que me llenó de temores. Afortunadamente solo ha sido un sueño.
Tal vez mirar tanto al eclipse (más de una hora), pueda haber despertado mis neuronas, o tal vez la luna las volvió locas.
Quién sabe si el eclipse de luna atrofia a las personas y los sueños
miércoles, 25 de mayo de 2011
Enormes Pájaros...
Y enormes pájaros que despertaron de la noche, surcaban el cielo. Sus recias alas se iban batiendo con ímpetu. En su abanicar espantaban a las nubes e iba disipando y tupiendo los ojos de las estrellas. La noche se iba retirando y la sustituía un nuevo día. Un nuevo amanecer se iba asomando como fantasma asustado y adormecido, acunado por el alba. El sol con su timidez abría su ojo en la lejanía del este. Una bola de fuego con luz anaranjada invitaba a un nuevo día. Cesó la quietud de la noche. Las aves, árboles, flores y demás criaturas vivas, cantaron a la vida.
Minicuento que inventé y envié allá por noviembre, y parece que aun no he sido seleccionada como ganadora.
martes, 24 de mayo de 2011
Las Palabras Se Pusieron En Huelga
Un día cualquiera las palabras se pusieron en huelga decidiendo no trabajar afablemente. ¡Fatalidad! El Presidente de la Nación debía de comunicar al pueblo que había que apretarse el cinturón, la crisis llegó por arte de magia. Las palabras se liaron, decían lo contrario de lo que el buen hombre quería transmitir. En lugar de austeridad dijo derroche. El Presidente dijo recortar el gasto, pero las palabras lo traicionaron, los diputados oyeron ampliar el gasto. Los ayuntamientos por recortar entendieron gastar sin mesura. Los españoles por apretarse el cinturón discernimos que obtuviéramos otro mucho más grande aunque nos endeudáramos mucho más con los bancos.
De aquellos lodos vienen estos barros.
Este minicuento lo envié allá por noviembre para un concurso. Supongo que ya ha salido el ganodor/a, a mí no me ha llegado nada, y como estas palabras son mias, pues las pongo aqui.
De aquellos lodos vienen estos barros.
Este minicuento lo envié allá por noviembre para un concurso. Supongo que ya ha salido el ganodor/a, a mí no me ha llegado nada, y como estas palabras son mias, pues las pongo aqui.
jueves, 12 de mayo de 2011
La tierra se despereza...
... A las 7 de la tarde desperezó y se estremeció la tierra.
Hoy nueve muertas, más de 200 heridos, y miles de personas en la calle porque sus casas no están habitables.
... antes de ayer, hacían el amor, se querían, discutían por tal cosa, hoy ya no tienen voz, la tierra les enterró la lengua.
No merece la pena discutir ni enfrentarse a las familias ni vecinos. ¿Quién sabe si mañana dejaremos de existir o nos veremos avocados a los caprichos de la tierra?
Mi solidaridad con todas las personas que sufren en Lorca, y en el mundo entero por miles de motivos.
Hoy nueve muertas, más de 200 heridos, y miles de personas en la calle porque sus casas no están habitables.
... antes de ayer, hacían el amor, se querían, discutían por tal cosa, hoy ya no tienen voz, la tierra les enterró la lengua.
No merece la pena discutir ni enfrentarse a las familias ni vecinos. ¿Quién sabe si mañana dejaremos de existir o nos veremos avocados a los caprichos de la tierra?
Mi solidaridad con todas las personas que sufren en Lorca, y en el mundo entero por miles de motivos.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Peces vestidos y calzados
... Pedro cada mañana bajaba al pozo para calzar y vestir a los peces. Los calzaba con unas aletas que él mismo fabricaba con la piel de otros peces muertos. Las aletas las hacía a medida del tamaño de cada pez, y el vestido estaba hilvanado con pequeñas escamas naturales de otros peces muertos.
Su predilecto era un pez grande negro de ojos saltones. Este pez telescopio de mirada pensativa y extraviada, a penas veía. Su eminente ceguera se hacía cada vez más próxima.
Su predilecto era un pez grande negro de ojos saltones. Este pez telescopio de mirada pensativa y extraviada, a penas veía. Su eminente ceguera se hacía cada vez más próxima.
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