viernes, 21 de mayo de 2010

¿Quien disfrutó jugando más?


La sonrisa de un niño no tiene precio.
Seguro Bolita estaba feliz de ver como Alejandro sonreia y se divertia jugando con ella.
Los niños y los animales se entienden muy bien.
Ayer tarde Bolita tuvo mucha paciencia con Alejandro.
Comenzaron jugando los dos revolcándose en el suelo de  la terraza

.
Alejandro la echó de comer. Ponía su cabeza junto con la de Bolita. Bolita seguía el juego.  A veces su intento era salir de las garras de Alejandro.




Es tan buena que a pesar de que estaba extenuada, seguía y seguía.
Y no rechistaba.
De vez en cuando conseguía escapar de entre el cuerpo del niño y se ponía de pie en mis piernas buscando que yo la cogiera




Después de 20 minutos de juegos y de ser aplastada más de una vez, Bolita no podía más y en uno de los momentos que estaba yo tirara en el suelo, se tiró a mis brazos desesperada.
Realmente estaba cansada. Sin pegarla y sí acariciándola, el niño  la dio una gran paliza.



Cuando Alejandro se marchó, Bolita entró en su jaula desesperada.
Su corazón no daba más de sí y por un momento pensé que la iba a dar un ataque al corazón.

Ella es muy tranquila, y de vez en cuando mi vecinito subo para jugar con Bolita. Se ve que en invierno con el frío no se llegó a sofocar tanto. Ayer en la terraza hacía calor, y entre los juegos del niño, y el calor su corazón casi se le sale de la caja. El cansancio de los brazos y de aplastarla, Bolita debió de tener una subida de calor.

Antonio se asustó, y me decía que la habíamos hecho. Yo al ver su respiración también me asusté. Así que para que no jadeara tanto corrí a la nevera y busque cubitos de hielo. Los pues en una bolsita y se los coloqué a Bolita entre las orejas, y se los fui cambiando por el resto del cuerpo. Poco a poco su corazón latía más despacio y me empecé a relajar, pero sí pensé que tendría que ir corriendo a un veterinario.
Y la pobre Bolita por no decepcionar al niño no dijo nada y aguantó sus juegos. Y yo sí me di cuenta que en algunos momentos me pedía clemencia y que dejara Alejandro esa tortura con ella.
Hoy volverá la tortura jajajaja, pero pondré el aire acondicionado y que jueguen un ratito en el salón. Y no dejaré que la abrace tanto porque hay cariños que dañan, y ayer lo pude comprobar con Bolita.

4 comentarios:

cachos de vida dijo...

Entre los animales y los niño hay una excelente sintonía.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.

Unknown dijo...

Gracias Disancor.
SAludos y abrazos

Carlos dijo...

BOLITA TIENE LA PACIENCIA QUE A MÍ ME FALTA!

UN ABRAZO!

Unknown dijo...

Hola Carlos, bueno nadie es perfecto.
La verdad que sí, que Bolita es un encanto.

SAludos y abrazos.
Deseo que Malena esté mejor. Besos para ella