domingo, 21 de noviembre de 2010

Mi Pueblo Vestido de Otoño


... lágrimas llegaron hasta mi ventana
cegándome para que solo viera ojos tristes
pero las lágrimas me hablaron de que también se llora de alegría.

Los árboles se transforman y el verde que han lucido en primavera y verano,
se convierte en un suave vestido de otoño.

Canto de la Patata, no es que el canto cante, si no, que es el nombre que le han dado a esa piedra que luce encima de la lanchera.
Antiguamente se llamaba Canto de los Morteruelos

La misma zona de El Real con menos niebla


Toda la noche del viernes estuvo lloviendo.
El sábado amaneció igual con lluvia y niebla.
Pero a lo largo de la mañana dejó de llover, y la niebla se fue a visitar otro pueblo cercano.
Quedó una mañana así de  preciosa. Despejado de niebla y agua.
Eso sí, un frío que pelaba.
Sobre las 12 de la mañana y con todas las tareas ya hechas, fui a visitar a mi amiga Presen.
Qué a su vez estaba también haciendo las tareas de su casa.
Si es que las realeñas somos muy apañadas y muy trabajadoras.

Como mi amiga estaba muy atareada, me fui sola hacer algunas fotos del otoño en El Real.
Y el otoño no me puso ningún impedimento.
Él es muy complaciente, y ya lo ven, se puso muy coqueto para salir en todas las fotos.

Esta foto está tomada camino de los guijos

El viento y el agua dejó completamente desnuda a estas ramas. Pasaran mucha vergüenza  en su desnudez, y sobre todo mucho frío en el duro inviernos que le espera.
Yo creo que a ningún realeño le sobra una manta para poder dejársela.
Esperemos que el sol del día,  le de suficientemente calor para que aguante hasta que se ponga el traje de primavera.
Yo creo que los pajarillos le darán calor con sus plumas.
Estaba un poco triste, porque sus hermanas ya se fueron.
Ella al ser más recatada se escondió entre las ramas para que no la viera. El viento pasó esa noche muy cerca de ella, pero no la vio.
Agachó mucho la cabeza por timidez y porque no quería sobresalir de entre las demás.
Esto ha sido lo que la ha salvado, y de momento seguro que vive unos días más.
Todo ser vivo es efímero y en algún momento muere. Pero se le alargó la vida para que aun los mortales que pasen por el lugar, disfruten de su belleza.

A esta rosa amarilla el viento no se la llevó porque se enamoro de ella.
Y la tiende ahí  para recrear sus ojos,  disfruta de tanta belleza cuando en sus ratos libres no  sopla ni hace ventisca.


Casi casi llegando a los guijos se ve esta preciosidad de paisaje. La sierra al fondo a la izquierda.
La Cabeza del Oso al fondo a la derecha.
Quedó una preciosa mañana y también una bella tarde.

4 comentarios:

Angelita dijo...

Poesia pura... Muy buen reportaje del otoño.Por cierto, la segunda me gusta muchisimo. Que casa es la que sale? que envidia de situación ¿te imaginas abrir las ventanas por la mañana recien levantada?

isa dijo...

Graciasssssssss Angelita. Sí la verdad tiene que ser una gozada vivir por esas casas.
Esa casa está un poquito más arriba de los caños, no sé de quienn es. Sí veo por ahí un caballo blanco en verano me despierta por las mañana.

Me imagino abrir la ventana con una gran nevada y ver todo el pueblo nevado. Una gozada.
Iremos el viernes a ver la exposición de fotos a tu pueblo.

Besitos para los dos

SEFA dijo...

Bonitas fotos y a pesar del frio es un lujo poder pasearse por un lugar tan bonito, besicos.Sefa

isa dijo...

Gracias Sefa, sí así es, hay que salir de paseo y contemplar la hermosura de los lugares. Ahora el campo se viste con una gran gama de colores.
Besitosssssss a ti Mañica.