martes, 13 de noviembre de 2007

Un día más pero con sus cositas

Hoy me levanté sobre las 9 de la mañana, hablé con uno de mis mejores amigos (Pam, no te mosquees ehhhhhm, dije amigo, tú eres una de mis mejores amigas... ) después fui a la ducha, recogí mi cocina que a veces parece un lugar sembrado por las encimeras de platos y cubiertos. Sólo tengo un seno y encima redondo, su tamaño es pequeño para llenarlo, si lleno, no puedo fregar (Jajajaja especifico para fregar, porque hoy día tengo dos hermosos senos y bien puestos, ya se van descolgando algo pero aun se mantienen firmes :-)).
Mi compañero me dice y con razón que soy un desastre, no dejo un solo cubierto que no ensucie mientras preparo la comida. Yo sé que es muy sencillo utilizar para probar o dar la vuelta a los alimentos y colocar dicho cubierto en un platico chiquito, pero pienso ¡¡¡y voy a meter mis babas dentro del guiso!! Pongo para lavar y a por otro del cajón.

Después fui a correos, una amiga me pidió kefir y envié hasta Lugo. Me llevó mucho tiempo de la mañana, parece nos pusimos todos de acuerdo para ir a enviar o a recoger. Regresé a casa, preparé un purecito de verduras y de segundo plato me haría un filete de ternera a la plancha, y luego media chirimoya. Me la hubiera comido entera, pero así engordo menos y me da más de sí la fruta ;-) luego me tomé dos mandarinas. Pero antes de todo esto, estuve cascando con Pam y con mi amigo Tony.

Sobre las 13,30 comí y seguido salí para el trabajo. Como cada día, me acompaña mi amiga Isabel Allende y su último libro con título: La Suma de los Días. Pero hoy no pude leer, fui hablando con una amiga de autobús. Los lunes nos contamos los chismes del fin de semana. Los demás de los días, leo algo y también me echo una siestecita de 10 minutillos que me viene de maravilla.
Llegué al trabajo, preparé comida para la abuelita, hice para dos días. Los martes no trabajo, me dedico a mí persona, a mis asuntos propios :-). Así que los lunes preparo cenas y menú de almuerzo para martes y miércoles, lo pongo en platos y ella calienta en microondas. Yo llego al trabajo a las 15,15 minutos.

Cuando salí de trabajar sobre las 18,15, me dirigí al metro de Cuatro Caminos, allí quedé con mi compañero de fatigas, le tocaba dentistas y bueno, los hombres, que voy a decir de los hombres, si tuvieran que parir el mundo se extinguiría (no digo más pues él entra y puede que la liemos
:-) Allí estuve en Cuatro Caminos mientras llegaba.
Cual fue mi sorpresa que vi una bolsa negra como de cuero y encima de una especie de cajón que hay en la pared del metro, dicho cajón tiene chicles y duces que poniendo una moneda te da lo que tú hayas elegido. Me pareció algo sospechosa, y mi cabeza se fue al 11 M. pasee varias veces para mirarla y me entró algo de miedo la verdad. Me fui al interfono, unos cacharritos amarillos que hay en el metro por si surge una urgencia. ¡¡Ja, ja!!, me río yo de las urgencias. Llamé una vez, llamé dos, otra más... así hasta 5 veces. Allí no contestaba ni Dios.
Llegó un metro y a una pareja que iba a coger el ascensor para salir a la calle les dije: - Oye por favor, le decís a los guardias jurados que bajen a por esa bolsa, yo estoy llamando y nadie contesta.
Los chicos jóvenes - no te preocupes cuando pasemos por la taquilla decimos a la persona encargada. Yo a todo esto miraba la bolsa y pensaba, Dios mío, que no sea nada, no quiero hacer mi primer vuelo de esta forma, me gustaría más hacerlo en la calle, que me de el airecito o el solecito, quiero viajar a las estrellas pero no así.
Nada, que allí no aparecía nadie. Al tercer tren que pasó, le volví a decir a otra pareja lo mismo mientras señalaba la bolsa. En esos momentos a nuestras espaldas se ponían una mujer y un hombre vestidos de guardias jurados. Les indique donde estaba la bolsa...

Después pensé: Menos mal que no me estaban violando, ni me estaba nadie dando una paliza. Por el tiempo que tardaron si hubiera peligrado mi integridad física por una banda de delincuentes, les hubiera dado tiempo a todos a pasarme por la piedra. En fin, que nunca me vea en una situación de acoso o acorralamiento por parte de otros, sé, que o pies para que os quiero y echar la carrera con más velocidad de mi vida, o pegarme al interfono y esperar un milagro de que vengan pronto a socorrerme. La bolsa se la llevaron y no sé cual seria su contenido.

Llegó mi compañero y le expliqué lo sucedido, él se quedó de piedra, en fin, que no nos pase nunca nada en los andenes del metro.
Llegamos a República Argentina que es donde tiene el dentista y a esperar que le hicieran el primer curetaje, el miércoles tiene el segundo. De vuelta a casa, ducha, cena y acoplé aquí mis posaderas. Ellas estan la mar de bien frente al monitor del ordenador y están tomando la forma del sillón :-)

2 comentarios:

SEFA dijo...

Dile a tu pareja que lo de usar mucha vajilla se arregla, 1º comprando mas,2º poniendo un lavavajillas y 3º ayudando en el friegue, bueno, dile que no se enfade mucho al leerlo.
Lo de las babas soy de la misma opinión, si veo a alguien probar una comida y vovre a meter la cucharara....asquito,abrazos

isa dijo...

Ok Sefa jajajaja, le transmitiré tu mensaje jajaja pero creo que no estará por la labor. Gracias. Besos