viernes, 14 de diciembre de 2007

Cachelos con Pulpo

Hoy como cada viernes cambiamos paseo por lavar la cabeza, coger rulos, peinar, hacer manicura y pintar uñas. Menos mal que al podólogo la lleva su hijo una vez al mes, si no también haría de podóloga.
Me estoy dando cuenta que tengo un montón de carreras y yo pensaba que no valía para nada. Jajajajaaja. Las carreras no están impresas en ningún pergamino, ni titulo oficial que pueda colgar en una pared. Están en mi en mi mente y manos.


Pam hija mía me pides que te envíe un plato de Cachelos con pulpo y no tengo en casa. Pero claro, no puedo dejarte sin comerlos. EstÁs de antojo según me comunicas
Pues te hice la propuesta y promesa de salir por ellos.
Me abriguO bien, la noche no está para hacer tonterías, hace un frío del carajo. Me pongo mi gorra de Marinera y mi pipa en la boca, subo el cuello de mi abrigo. No le daré el placer al viento que se enrede en mis cabellos. Me enfundo en mi escafandra para que el frío no me atraviese mis pequeños huesos. Me higo a la mar con mi barca de pescadores humildes.
- ¡¡¡Por dios el viento!!! - ¡¡¡grita mi garganta!!!
- Éste se volvió loco y de lleno me lanza al agua.

De pronto veo montones de pulpos que se abrazan a mí. Uno me da un beso de tornillo. El otro se adhiere a mi pecho derecho. Sus tentáculos se tientan, y empiezan a hacerme cosquillas, a tocar mi cuerpo jajajaja. ¡¡¡ La risa!!! Por dios que me da la risa jajajajaja y ellos siguen ahí sin piedad ninguna. Cada vez se acercan más y más… se pegan a mí como lapas y me subcionan.

Pam por Dios no tengo corazón para robarle a la mar un pulpito y llevártelo cocidito con cachelos. Jajajaja pobrecitos, no te dan pena…

Después de media hora dentro del agua, me doy cuenta y siento que respiro, que no necesito oxigeno.
Vaya de tanto rozarme los pulpitos me volví uno de ellos jajajaja. A ver quien es el guapo o guapa que me pesca para degustarme.

Así termina la historia del antojo de Pam: Cachelos con Pulpo
A mi amiga Pam de Argentina jajajaja ahí va ese Pulpo con Cachelosjajajajaja Ehhhhhhhhh menuda historia sobre la marcha te he hecho jajajajaja. Y todo por decir que querías este plato, pues ala, mira por ser mi amiga te regalo, come hija come jajajajaja

Mis Pinitos Pintando

Yo comencé a pintar en el año 1989, tenía un problema de temblor de manos y me aconsejaron que intentara pintar y mira por donde el temblor desapareció. De nuevo he retomado la pintura después de más de 15 años sin dedicarme a esta actividad. No, afortunadamente no me tiemblan las manos, es solo que quiero volver a pintar.







Ahora he comenzado de nuevo hacer mis pinitos. En esta ocasión he pintado estos Delfines alegres y en un mar sin contaminar, con acuarelas, hasta que los Reyes Magos o Papa Noel, me traigan un caballete y un maletín de pinturas al Óleo. No me dirige nadie, yo sola a ratos libres pinto, y bueno, no está muy bien, todo comienzo es duro, pero seguro iré avanzando.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Ranas de Pozo



Ayer martes fue mi día de escape.
La profe María Lucía, nos leyó un cuento. Todas que somos muy formalitas escuchamos. Allí no se oía ni las transparentes alas de una mosca. Jajajaja, claro también hay que decir que ahora las moscas están invernando y no hay. Puede haber alguna que se quedó echada la siesta en algún bolsillo o ropa en el verano. Pero si no, no se ven moscas ahora.

El cuento estuvo muy interesante y trataba de lo siguiente:

En un pozo vivían una comunidad de ranas que eran felices y se conformaban con lo que tenían y conocían. Nunca las dio por pensar que podría haber fuera de su lugar.
Ellas veían cada día a una linda joven de trenzas doradas que echaba el pozal (cubo) para subir agua. Pero allí estaban cómodas y nunca pensaron buscar nuevos horizontes.
Pero un día una de las ranitas jóvenes hizo un comentario de que podría subir y ver más allá de las paredes del pozo.
Uff, pobre ranita. La echaron una reprimenda tremenda, casi la dejaron llorando.
- Nunca nadie salió de este pozo y aquí seguiremos - dijeron las más ancianas.
- Si a alguien se le ocurre volver a decir semejante disparate o intentarlo será expulsada de la comunidad.
Parece que allí se vivía un régimen severo que no dejaba ni libertad para poder expresarse.

Nadie más habló del asunto. Un día la ranita joven que no quería estar en las aguas estancadas si no, que quería renovarse, se quedó pegada a la pared del pozo que tan mal olía y la comida llegaba a ser escasa. En cuanto tuvo oportunidad y vio de nuevo el pozal , saltó con energía dentro. Cuando la joven de trenzas doradas subió el agua, ella dio otro salto y se fue.

En cambio fue tremendo. Estaba en aguas limpias y hierba mullida. Había insectos de todo tipo para comer. Conoció a ranas de diferentes colores y tamaños. Se unió una rana macho y tuvo siete ranitos.

A los pocos meses intentó desde arriba comunicar a su comuna que allí fuera se estaba de maravilla… todo tenía más color y había diferentes formas de vida.
La jerarquía del pozo la amenazó con encerrarla en una mazmorra si bajaba.
- No, si no pienso bajar, aquí se esta muy bien, solo quería comunicarlo.
Jajajaja, La rana joven revolvió de nuevo el pozo y las ancianas estaban dolidas.

Las ranas más atrevidas fueron subiendo en desbandada cuando la joven tan bella echaba el pozal.
Se dieron cuanta que fuera tendrían mejor calidad de vida. Se las fue el miedo. Retomaron nuevos rumbos y sus vidas comenzaron a cambiar…

Esto pasa en la vida de muchos de nosotros. El miedo a lo desconocido, la comodidad… nos hace cobardes y no intentamos cambiar nuestra situación a pesar de saber que tenemos valores y que podríamos aportar mucho de nosotros.

martes, 11 de diciembre de 2007

EL FRESNO




Soy de hoja caduca,
y despojado de mis hojuelas me ves.
Mi desnudez parece hacerme más solitario.
Más no lo estoy, constantemente recibo alguna que otra visita.
Mis amigas las estrellas,
tienen por costumbre cada noche, bailar sobre mí con una pierna.
Me piden consejo, y cuentan de sus idilios, romances y devaneos.
La luna se suelta sus trenzas y mis ramas las peinan.
Las mariposas, le dan color a mi tronco y ramas desiertas,
y alguna que otra, encima de mí copulan, se aman...
Como puedes ver, a veces las apariencias engañan.
Mi desnudez no es elegida…
Soy árbol de hoja caduca.
En unos meses, de cada rama, una yema saldrá.
Esa será mi descendencia, bellas hojas que fulgurarán.
De nuevo mi belleza podrás contemplar...
Ahora sólo necesito que me des tu cariño.
Te abraces muy fuerte a mí,
me transmitas tu entusiasmo por la vida…
Aunque no tengo hojas, sí aprecio un beso, aun me estremezco…
Si muchos abrazos y tu amor en los días fríos me das…
Cuando haga calor, yo moveré mis ramas,
un aire fresco tu sudor secará…
Tendrás sombra, cobijo, y los pajarillos desde mis ramas,
una dulce nana entonaran,
para que junto con tu pareja en las noches de verano,
el sueño puedas conciliar.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Puente de la Constitución

Titititiriti tititiriti… oigo entre sueños y enrollada entre las sábanas de franela un tono suave pero a la vez pasmoso. Es la melodía de mi móvil. Mi compañero, desde Hinojosa de San Vicente, me hace una llamada de que ya es hora de levantarse. Él se fue temprano a echar una mano para ayudar a la mantaza que cada año hace su hermano.
Me estiro todo lo larga que soy ( jajaja aunque mis centímetros no llegan ni a 1,52), abro los ojos pero la habitación está densa y oscura, podría tener ante mis ojos un enorme carbón que la oscurece. Doy un pequeño giro y descubro unos pequeños agujerillos uniformes, son los de la persiana bajada hasta abajo. Por ella se escapan como pequeños puntos de luz que juegan y se enredan formando una pequeña cortina picada.

Echo sábanas y manta para atrás y mi cuerpo como flotando, cae a tierra. Mis pies se encuentran con la suavidad de una alfombra de lana, los acaricia, pies y alfombra se funden en un cálido abrazo, es un momento especial, éste cariño sólo se lo demuestran por la mañana y en la noche. Han de aprovechar el máximo tiempo para estar fraternalmente unidos.
Subo la persiana y me encuentro de frente con un bello espectáculo lleno de colorido. El sol está radiante y se ha vestido con sus rayos de una luz luminosa casi cegadora. Los tejados, el Canto Hituero y la sierra que tengo frente a mi ventana, que da al oeste, se percibe una gama de colores que van desde el ocre, color oro, verdes pistachos, verde esperanza…

Con la ventana abierta mi nariz se nutre y aletea con rapidez. Huele a pueblo en invierno. En ella se instalan olores a humo que salen de las chimeneas, a guisos de pucheros que están al amor de la lumbre, a las especias del chorizo y las morcillas, a costillas en adobo que el vecino de al lado preparó ayer en la matanza de los cerditos.

Cerré rápido la ventana, el día era frío, los rayos, aun no tenían fuerza suficiente para dar calor. Intenté leer un rato en la cama, pero mi inspiración esta embrollada y mi mente no prestaba atención. Sólo me dediqué a mirar a través de los cristales que comenzaban a llenarse de vaho.
Me enfundé en mis vaqueros, sujeté mis turgentes pechos con ropa interior y me embutí un jersey de lícra. Seguido me coloqué un polar fino, y desgastado por las muchas lavadas que había recibido.
Limpié la casa, preparé la comida, y me di un pequeño paseo por la carretera. A las 14 horas ya estaba mi compañero en casa y poco después llegó mi padre. Comimos…
A las 15 ,30 salimos al campo. Una vez llegamos al destino Antonio se quedó quemando broza seca y poniendo agua fresca y comida a las abejitas.

Mientras él estaba con su hobby yo me fui a pasear. Llegué hasta la pradera, un lugar donde mis tiernos huesos antaño, descansaron mucho cuando de pequeña mis abuelos me llevaban a la era. Allí empecé a hacerme amiga de la luna, las estrellas y los ruidos nocturnos del campo.
De pronto un gato que más bien parecía un pequeño tigre, pues sus lomos estaban bien nutridos, estaba gordo como un torrezno, no sé de qué se alimentará, hizo su aparición. El animal se rozaba contra mí y se metía entre mis piernas según iba caminando, en algún momento estuve apunto de aplastarlo porque me hizo tropezar con él en varias ocasiones. Parece estaba deseoso de caricias. Estuvo todo el tiempo como una lapita pegado a mis piernas.


Hice algunas fotos por el lugar y como a las dos horas de tan grata compañía fui al encuentro de Antonio que es mi excelente compañía del día a día, amante... Allí se quedaba solo mi amigo ocasional, pero seguro tiene dueño, se ve muy bien cuidado.
Llegamos a casa, una duchita y al bar a beber y tragar humo. El oxigeno puro del monte, pronto se convertiría en humo de cigarro que sin ser fumadora directa, sí lo soy pasiva.
Como a las dos horas de estar envenenando mis pulmones, una ráfaga de aire fresco de nuevo los invadieron. A las 21,30 ya había helada y el aire era frío como el hielo.
Subimos casa a cenar, vimos una película de miedo. Sobre las 12,30 nos metimos en el sobre a jugar un ratito y después a dormir. Mañana seria otro día .

Viernes a la misma hora que el día anterior, y allá en las profundidades del mar, suena la melodía del tititiriti… Ni las sardinas, mejillones ni cangrejos, se dan por aludidos a la llamada. Ellos están tan adormecidos como yo, invernando en sus camas de arena mojada. Yo en mi cama seca y caliente por la temperatura de mi cuerpo, eso sí, solo caliento donde me acuesto. No muevo ni un centímetro más allá de mi contorno por miedo a que se me pueda congelar.

Estiro un brazo hacia el cabecero para dar la luz de la lámpara que cuelga del techo como una enorme araña.
Mis ojos pegados se niegan a abrirse. La luz cegadora invade la cornea y mis niñas delicadas del color verde aceituna y gama transparente como la miel. Un repentino flash clava sus puntiagudas uñas. Se aprietan como concha de ostra amenazada por un depredador para dañar y robar su tesoro.

Mi compañero al otro lado de la línea, cuelga para darme tiempo a desperezarme y volver de nuevo a llamarme y sonar el sonido estridente de mi móvil.
Una vez mis niñas caprichosas de un verde aceituna y transparentes como la miel creen estar preparadas para recibir el nuevo día. Localizo mi móvil, le doy los buenos días y las gracias a mi compañero y me doy otra vuelta. Cinco minutitos bastaran para emerger de las profundidades marinas y encontrarme con la realidad terrestre.

Levanto la persiana y el mismo espectáculo del día anterior. Frente a mis ojos hay una pequeña selva de rebollos, higueras, morales… que destellan con los rayos solares. El sol ya se bebió el Rocío que al alba se posó en las ramas. Algún pajarillo se pelea con una lombriz que saco de la tierra. Los asnos rebuznan y los caballos trotan jugueteando. Algún gallo no dejó de cantar y se le escucha su afonía.

Una ducha rápida para entonarme y quitar las legañas. Desayuno con kéfir. Preparo un cocido madrileño y mientas tanto hago camas y limpio baños. A las 12 de la mañana todo limpio y comida y cena preparada. Bajo a la biblioteca para charlar un rato con amigos y amigas. Un cartel con letras grandes indica que está abierta de 16,30 a 19,30. Me doy un paseo por la carretera, y de nuevo a seguir con las faenas.
14 horas llega Antonio harto de coger aceitunas negras para rajar y poner en bicarbonato. Prepara él la mesa. Mi padre se retrasa. Acude a las 14,30 y dice que se tiene que afeitar antes de sentarse a comer. Le quito la idea y digo que mientras yo friego el se asee. A la tarde iríamos a visitar a una vecina que está en una residencia. Y yo tenía prisa para estar cuanto antes de vuelta en biblioteca.
Bajamos a Talavera de la Reina y visitamos a nuestra vecina que por nombre lleva Inocencia. Allí está tranquila, con sus compañeras y su inseparable amiga, una botella de oxigeno y un compresor que es lo que la da la vida. Se alegra al vernos y sus ojos se llenan de perlas transparentes que corren feroces por sus mejillas contraídas. Mi padre igual que un niño hace pucheros y derrama también sus lágrimas.

Pero rápido todos reímos y hablamos de cómo está el barrio, las novedades y ella saca el tema de las personas fallecidas. Está más informada que nosotros. Sus hermanas y sobrinas la visitan con asiduidad.
A la hora nos despedimos y ella salio a la puerta. Se desconecta las gomas que pone en los agujeros de la nariz para que le llenen de oxígeno pulmones y sangre. Se quedó contenta.Este árbol lo adornaron las abuelas y abuelos. La cinta blanca son palomitas de maiz unidas con por un hilo. Y el Belén lo hizo el dueño de la residencia, según nos dijo Inocencia.










A las 17,30 ya estaba yo en la biblioteca. Allí no había nadie. La puerta de al lado estaba con juerga y risas de niños. Pero en la biblioteca, nada. Se ve que hizo puente el bibliotecario.
Desanimada llegué a casa y comencé este pequeño relato. A las 20 horas vinieron unos primos de Antonio a por mí. Antonio estaba en la peña ultimando algún que otro detalle con los responsables.
Al poco se reunió con nosotros en el bar y a beber y respirar humo de los cigarros y pulmones de los demás.
Sobre las 21,30 subimos a cenar y ya no bajamos. Antonio se qeudo abajo, en la cocina, vio la película Leones por Corderos, y una servidoras aquí está, redactando el día de hoy.
Y ahora ya las 00:10 nos vamos a lavar los dientes y jugar un ratito a lo que surja.

Otro día más se presentaba y era el sábado. Cuando sonó el tititiriti… ya llevaba yo un rato leyendo en la cama. Desperté pronto. Hoy tenía muchas cosas que hacer. El sábado le dije a mi compañero que me despertara a las 9 de la mañana, pues tenía mucha faena por delante. Una de ellas era preparar comidas para dejar a mi padre por lo menos para 12 días. Le he dejado tres días libre para hacerse filete fritos con patatas y huevos fritos que le encantan.
Una vez terminada la cocina, quería subir a visitar a Mari Carmen, a Jesús y a su pequeña Beatriz… y ya de paso, a sus tíos Carlos y Maite. Pero por el camino me encontré con estos últimos. Nos saludamos y una visita menos.
¡¡¡ Oye!!!. ¡¡¡Mira que casualidad!!! Que estoy pensando que están todos a mano: Mari Carmen y familia piso de arriba, Carlos y Maite en el piso de abajo. Y mi amiga Presen en el mismo barrio jajajaja, es toda una coincidencia. Presen también estaba y claro que una visita recibiría.

Después de cotorrear un ratito volví a casa. Al poco llegó mi padre. Le corté el pelo, se dio una ducha y mientras tanto puse mantel, platos, cubiertos… Pasados unos minutos llegó Antonio. Comimos, charlamos un poco y entre Antonio y yo recogimos la cocina.

Antonio se fue a no sé que de la peña y yo de paseo con mi amiga Presen y Beatriz, la peque de Mari Carmen. Tomamos dirección los Guijos y se estaba de maravilla. Nada de viento corría, se ve que al ver a tres bellas damas se quedó sin aliento. Mientras tanto el sol nos daba su calor. El viento amainó para que pudiéramos estar disfrutando del lindo paisaje que se percibe desde el Parque de los Guijos.

Este hermoso lugar es un parque de recreo donde vienen mayores y niños. Hay columpios y recintos para jugar a la petanca. Aquí en verano se hacen competiciones. Está en un lugar que tiene unas preciosas vistas. Estando allí se me ocurrió que seguro en pleno verano y a media noche con una luna llena, y el cielo cargado de estrellas, tiene que ser todo un lujo poder ver. Ya lo experimentaré este verano y os contaré.






Sobre las 17,40 dimos la vuelta y cada mochuelo a su olivo.
Yo me fui a casa a ducharme y poner guapa, esa noche teníamos la cena para la entrega de trofeos taurinos, a las mejores faenas de las pasadas Fiestas Patronales.
Como he terminado y aun mi compañero no ha venido a recogerme, aquí estoy moviendo las yemas de mis dedos. Ellos están gorditos porque es así su constitución, no porque estén parados, pues hacen a lo largo del día muchas flexiones y estiramientos.
Esperaremos mientras llega a recogerme, seguiré acariciando las teclas. Toca esperar, hasta que el señor se acuerde qué tiene que venir a por mí, mientras tanto le plancharé una camisa y el pantalón para esta noche.


Salimos rumbo al Restaurante El Collao. Conducía Jesús, así Antonio podría beber, eso es lo que nos dijo. Bueno ya estaría yo al tanto para que no tomara más de un cubata. Cenamos, hicieron la entrega de trofeos, bailamos, charlamos, reímos. Hubo cambio de pareja, ¡¡¡ehhhhh!!! sólo para bailar, que nadie piense mal jajajaja.
Sobre las 2,30 de la madrugada devuelta a casa. Esta noche no jugamos, estábamos cansados y rápido nos quedamos dormiditos como dos chicos buenecitos. Pam, ahí tienes a tu parienta Maite bailando con Antonio.


A las 10 de la mañana tocó diana el despertador. Yo estaba perezosa y no había quien me levantara de la cama. Eche algunos sueñecitos, di vueltas como una peonza, todo esto mientras Antonio preparaba los bolsos del viaje. Y como a la media hora después de haber desayudo él subió y ya sí que me tiro la ropa para atrás jajajaja.
Preparamos el resto de las cosas entre los dos; Antonio fue a los recados y yo me quedé preparando la comida. Nos gustaría comer pronto y así salir temprano para no encontrar caravana por el camino.
Y lo demás es todo rutina como os podéis imaginar.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Popurrí de varios días

:-) Me gustaría escribir cada día un poquito aquí pero no doy más de sí. Haré un popurrí desde el sábado noche: Noche relajada. Estuvimos en Sebastián de los Reyes, Mari Carmen y Jesús, nos invitaron a una cena benéfica para colaborar con la asociación de APADIS. Asociación de padres de disminuidos. En la cena iban niños con sus padres. Niños de todas las edades incluso niños de 40 y 50 años. Ellos siempre serán niños con una capacidad para amar muy grande. Saben estar y saben comportarse muy educadamente, incluso diría que muchos mejor que “niños sin ningún tipo de problema”. Aquí dejo la página de APADIS: www.apadis.es; Tienen una campaña que se llama: MULTIPLICATE POR DOS. Se puede colaborar haciendo un ingreso cada mes o una aportación en una sola vez.
Ese noche llegue con el pie bastante inflamado, pero era por una buena causa.






Mis movimientos en la cama son lentos: me coloco bien para no sentir que algo me roza en la herida. Nunca dormí con calcetines, pero por unos días le puse gorritos a mis pies. Había que protegerlos de las vueltas y movimientos que una hace dormida.
Igual que hablo en sueños, le puedo dar un cachete o puñetazo a mi compañero una vez estoy en trance, puedo poner los pies de tal forma que me hago un nudo con ello. También puedo calzarme con botas camperas y salir a cabalgar en mitad de la noche…. Y uffffff, son de piel muy dura y me aprisionarían la herida. Hace tiempo no hago ningún viaje astral, antes viajaba más. No sé si será porque estoy más relajada, no sé no sé… Ahí dejo la muestra de los diferentes gorritos que tubieron mis pies para dormir. ya no ehhhhhh, Ya estan desnuditos, solo uso para andar por casa

El domingo vino a comer con nosotros mi amiga Presen y nos dimos buen paseo hasta el Carrefur. La mañana se pasó volando y eso que llegó sobre las 12,30, casi nos coge acogiéndonos jajajaja uffffff hechos un nudo en la cama jajajaja. Comimos, recogimos los trastos entre Antonio y yo y ella mientras se puso a visitar cosas en internet.
Entre unas cosas y otras se echaron encima las 18 horas. Acompañamos a Antonio a la academia y allí nos dimos un buen espectáculo. Jajajaja, Antonio salió ganando, como yo no podía bailar él bailo con la Prof. ¡¡qué maravilla!! Ese no era mi Antonio, me lo habían cambiado, jajajaj conmigo no baila también. Le hice una propuesta que él bailara con la pref. Y yo con Oscar, el Prof. :-).

Volvimos a casa a cenar, pensando en preparar unos bocatas de calamares y una ensaladita. Mi amiga se negó a comer más. Así, que nada, la acompañamos al tren y de nuevo para casa.
Ya si hicimos manitas y demás… no voy a entrar en detalles porque me da vergüenza, pero estuvo muy rico, peroooooooo que muy rico el aperitivo antes de cenar.

Lunes día normal…
Martes día de descanso y de Taller de salud. Sí, sí, menudo día tuve ayer martes:
Tocaba hospital, revisión mensual. Me levanté a las 6 de la mañana. Prepare espaguetis con Atún y especias… Me tomé mi kéfir, y seguido me puse a visitar Arteyfotografía, Literativa, y Cheeef. A las 9 con la casa recogida y la comida del miércoles preparada de mi compañero, salí a tomar el tren dirección Getafe. Me hicieron analítica y como estaba de maravilla no tuve que pasar al médico, las mismas enfermeras me dieron cita para el día 8 de enero. Uffffffff buenas vacaciones sin visitar el hospital. De aquí tomé un bus dirección Plaza Elíptica, y luego el metro dirección trabajo. Sí ya sé, los martes no trabajo pero cambien por el viernes  por el martes, así hago puente. Salimos de paseo Victoria y yo, hicimos compra, preparé comida y cena y a las dos ya estaba de nuevo en el metro para regresar a mi casa.
Antes me había comprando 6 lonchitas de jamón de York sin sal, fue lo que comí camino en bus hacia casa. Llegado a mi localidad, bajé 4 paradas antes de mi casa y me entré en el Mercadona un supermercado. Allí compré cosas que me hacían falta y de nuevo bus para casa.

Un ratito de tertulia con amigo… y al Taller de Salud. Ayer tocó tema sobre la menopausia. Esta es una etapa más de la mujer. No doy detalles porque se me olvido preguntar a mis compañeras si podía poner aquí, lo siento. A mí aun no me llego esa señora llamada menopausia, pero cuando me llegue, seguro estaré bien preparada para recibirla. Ya me la presentaron y sé como es su carácter. Aunque no siempre es igual, dependiendo de cada persona se comporta de una manera u otra. Yo trataré de que conmigo sea tierna y me de la menos lata posible, yo la querré mucho y cuidare como si fuera mi mejor amiga.
Leímos cuento también muy bonito e hicimos comentario de él…

De nuevo a casa relax total y a charlar con amigos. Sobre las 20,30 llegó mi pareja, hablamos un ratín mientras nos duchamos, cenamos, ensayamos algunos pasos de baile, pero con mucho cuidadito, la noche de antes me pisó. Más Chat con amigos y amigas, y entre medias envié a un concurso dos una foto preciosa. El concurso termina el día 9 de este mes y ya iba muy pillada de tiempo. Sobre las 0:50 creo me acosté.
Y hoy amanecí bien. Hice bolsos para viaje, aun tengo que recoger cacharros de la cocina y salir a por dinero al banco. Me iré a las 14 horas a trabajar y a las 19 horas me quitaran mis puntitos del pie.

Nos iremos al Real, a la sierra a disfrutar del frío y del bonito paisaje, espero encontraros de vuelta. Gracias por leerme. Ya sé esto esta muy rápido escrito, prometo traerlo bien preparado y domingo noche a la vuelta del pueblo, redactar bien todo lo que haga. Jajajaja bueno algunos detalles no pondré, no por nada, solo por no dar envidia a quien no pueda…
Hasta el domingo. A lo mejor puedo conéctame en la Biblioteca el viernes, no sé, lo mismo hago un intento y bajo a la biblioteca por si estuviera abierta. Que los paséis bien y disfrutes de los días maravillosos que sale el sol, y si no saliera, de las nubes que son muy hermosas o de un día de lluvia que también tiene su encanto. Nos vemos. Ser felices.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Suegras y Nueras




Hay suegras encantadoras que se desviven por sus hijos y por las nueras. ¿Pero cuantas hay de éstas?
Doña Victoria está muy pero que muy enfadada y el viernes así me lo dijo:
- ¡¡¡Quiero morirme!!!... llorando a moco tendido, salían palabras de su gastada boca que apenas se entendían. Entre suspiros y lamentos solo comprendí
- ¡¡¡Quiero morirme!!!
Yo tengo por costumbre escucharla y de vez en cuando me pone la cabeza a punto de estallar como una granada madura. Y le digo:
- Victoria ¿de verdad de verdad usted quiere morirse? Es tan fácil como dejar de respirar, de comer y de tomar los medicamentos.
Una vez dicho estas palabras se hace más mansa y recapacita. A partir de aquí empezamos a entendernos y ha decir cosas más coherente. Ya sin lágrimas ni suspiros me cuenta, yo la escucho. Terminado de escuchar la digo: - Victoria, tiene usted un hijo y una nuera que pocas abuelas tienes.

A Victoria le dio un infarto cerebral hace, ¡¡¡ahhhhhhh!!! no recuerdo si son 5 o 6 años.
A raíz de ahí, le quedó el habla quebrada, no podía articular palabra alguna entendible.Su mente sabía lo que quería decir, le daba orden al cerebro para expresar y éste quedaba pasmado, no respondía. Las manos le quedaron inservibles, no podía vestirse y a penas se sostenía sola.
Con los cuidados de un Fisioterapeuta, del Logopeda y el cariño de los suyos, fue de nuevo conquistando el mundo y sus facultades empezaron a despertar de nuevo.

Hay muchas veces que se atasca y su hijo no la entiende. Yo soy la traductora, es como un niño pequeño aprendiendo a hablar. Eso sí, los tacos se la dan de miedo y los dice de carrerilla, sin equivocarse.
Cuando en la tele sale una dama algo escotada o besándose con un furor fuera de sí. La palabra ¡¡¡guarra!!, es muy escuchada en casa de Victoria, igual que sinvergüenza. Son dos palabras que dice alto y claro.


De su desdentada boca salían pestes hacia esa niña. La nuera claro está. El viernes fue su hijo a visitarla y durante la visita, éste, recibe una llamada de su mujer. Estaba toda contentan por que tiene unos días de vacaciones en Navidades. Pues resulta que la niña como así la llamaba su madre postiza, le propuso a su marido irse esos días a Inglaterra.

Doña Victoria según se enteró, puso el grito en el cielo:
- ¡Pero por dios!. ¿Como os vais a ir en esas fechas tan señaladas y me vais a dejar a mí aquí?. Por más que le explicó su hijo ella erre que erre, que no se enteraba o no quería enterarse.
- ¿Y el niño, que va a pasar con el niño? – decía toda preocupada. El niño es su nieto.
- Él es muy pequeño y no se le puede dejar solo.

El niño tiene dieciocho años y más bigote que su padre. Y tiene los huevillos con buena mata de pelo…Y seguro se le empina como un hombre que es.
- Victoria, por favor, el niño es mayor de edad y no pasa nada porque se quede solo – la digo yo.

Ella querría que la llevaran con ellos a todos los sitios, pero claro no es cuestión de tirar de la abuela para Inglaterra.
Una vez escuchada y haciéndole entender la situación queda conforme y se olvida del tema.

Su hijo acude a visitarla un día a la semana. La lleva al podólogo una vez al mes. Cada noche la llama por teléfono para ver como esta. Puso a su servicio a una chica para que la atienda por las mañana en el aseo personal y limpieza de la casa.
A mí me contrataron por las tardes, y me encargo de alimentarla, de llevarla al médico y pasear con ella cada día un rato.
Otras abuelas, con su mismo problema, están en residencia o los hijos se olvidaron de ellas. En fin, que Victoria está como una marquesa.