sábado, 10 de enero de 2009

MENOS CINCO GRADOS EN EL NASSICA

Ufffffffffffff qué frío por dios, esto es para congelarse. Hoy he preparado para comer este cocidito cargado de calorías. Hacía más de 16 años que no comía un cocido como este. Con su choricito, su morcillita, su tocino veteado, su hueso de jamón, y buen trozo de morcillo. Dos patatas, medio repollo, y 5 puñados de garbanzos. Y como no el agua, y mucho amor a la hora de hacerlo. No le he echado un hueso de ternera con su tuétano, ni hueso de la rodilla de ternera. Ya llevaba bastante sustancia y grasa. Tampoco zanahoria, pues no me di cuenta ayer, y no había comprado. Aun así estaba para chuparse los dedos.

Primero he puesto la sopa tradicional del cocido. Sopa de pan. Estaba gustosa, calentita, jugosa y con todo el sabor exquisito del cocido.
Después he servido los garbanzos con la patata, y el repollo. Y lo hemos aplastado con el tenedor. Ummmmmmmm, y es comida de diosessssssssssss. Seguido he troceado el chorizo, la morcilla y el tocinillo con veta y hemos dado cuenta también del hueso de jamón casi deshecho:-):-):-). El tocino lo he pringado en el pan. El mejor de los manjaresssssssssss. Seguido un bocadillito con el chorizo y otro con la morcilla ojjjjjjjjjjj, por dios, todo placer, casi, casi un orgasmo alimenticio. Pues eso casi 16 años hará el día 20 de enero que no había probado el cocido como dios manda. ;-) Esta fecha, es una fecha especial, y quienes me conocen saben que está relacionada con mi corazón.
En estos días no hay colesterol que valga ni hago caso al cardiólogo. Grasita para recubrir un poco el frío de las bajas temperaturas.

Uffffffffffffffff, me ha costado hacer la digestión, y eso que hemos estado 3 horas andando, claro no a la intemperie, y sí dentro de Factori y fuera de las tiendas en el recinto del Nassica .
Aun me ha quedado cocido para dos comensales, y será para el lunes, ummmmmmmmmmm que rico, rico.


Madrid nevado y he aquí algunas fotos de la nevada. Hoy en el aparcamiento del Nassica el termómetro del coche marcaba -5º, se dice pronto menos cinco grado.








Había estalactitas en los tejados y bajos del coche, y si te descuidabas y se te caía la moquita jajaja se hacia un monumental iceberg pendido de la nariz jajajaja.

viernes, 9 de enero de 2009

Me duele el invierno



Hoy desperté con los lamentos de los arboles del mini parque que tengo debajo de mi terraza. Daban tiritones y el sonido se me metió dentro de mis oídos. Ahí están los pobres, estirando sus brazos para ser acariciados y entrar en calor. Pero nadie acudió en su ayuda, ni les dio un poco de calor, agua templadita, nada. Ni siquiera los pájaros que en otras ocasiones están columpiándose en las ramas y danzando de una a otra. Se escondieron como cobardes en agujeros negros donde no les llegara el frío de la mañana y de la nieve.



Hoy he tenido la sensación todo el día de que el mundo se paraba. Como si la nieve diera una tregua. Todo se ha relentizado, me ha hecho estar pensando todo el día como sería mi vida con todo blanco. Sin ver el sol. A pesar de las prisas, las personas que íbamos en el tren, íbamos relajadas, el día no invitaba a ir rápido, por eso de las caídas y huesos rotos. En fin, que creo que si viviera en un lugar donde nevara mucho, yo duraba pocos días. Me gusta el sol. No me gusta solo el color blanco, soy de muchos tonos. Mis ojos con el color blanco ven como moscas negras, tal vez tenga principio de cataratas. Sin embargo con el sol veo color alegría, vida.

Hoy puedo decir que me duele el invierno, pero me duele el invierno en la capital. Sin embargo en la montaña no me parece la nieve tan dañina. Tal vez será porque los edificios no están tan juntos y no te quitan espacio, oxigeno. En fin, que hoy ha sido un día muy raro y por primera vez en mi vida, me ha dolido el invierno.

domingo, 4 de enero de 2009

FELIZ 2009



Noche Vieja y sus 12 uvas, que representan cada mes del año 2009, fueron tomadas sin ningún tipo de atragantamiento. Mi compañero tiene una boca con unos piños estupendos. Le puse uvas gordas como pelotas de tenis :-) y masticó y tragó cada una de ellas con su correspondiente campanada. Mi padre aun no se comió sus uvas. Y ya tiene unas cuantas docenas acumuladas de otros años. Llegando las 22:30, el sueño lo vence y no espera a despedir el año y recibir el nuevo. He de decir que también tiene unos buenos piños pero artificiales, y puede masticar todo tipo de alimentos. Es más, algún día han saltado de alegría, y se han dado un baño caliente con sabor a sopas de cocido, o han usurpado su plato, ansiosos por degustar un trozo de carne. :-):-):-). A mi suegra le puse las uvas más pequeñas. Y quiero que sepáis que no es por tacañería mía, no. Se las fui seleccionando para que la diera tiempo a comérselas. Ella está muy sensible, aun no hace dos meses que falleció su esposo, mi suegro. Además no tenía muchas ganas y la animamos, había que ponerle fácil la ingesta de uvas.

Una servidora se comió las uvas previamente peladas y quitadas las semillas. Mi garganta ahora necesita cosas suaves y muy blanditas. Está malita y con heridas, y claro en estas condiciones no admite cosas con piel ni semillas. Cada uva la tragué sin problema. Al pasar por mi garganta era un gran beso suave, jugosón y dulzón como deseándome feliz año nuevo. Comencé y terminé bien, con las campanadas de Televisión Española. Después cuando salimos de casa a llevar a mi suegra, en la calle y bares era una gran alegría. Todo el mundo te achuchaba, te besuqueaba y yo me dejaba. Y pensaba para mis adentro: ¡¡¡Ummmmmmm no sabéis lo que estáis haciendo!!!. Cada beso que me daban y yo regalaba, se iban unos cuantos virus enfebrecidos que me abandonaban, y se marchaban con la nueva persona que encontraron más sanita que yo. Yo trataba de hacerme la remolona, pero me cogían del cuello y beso va y beso viene para felicitar el nuevo año, y mis virus catarrales, se enganchaban en cuellos y caras eufóricos por el recién estrenado. Me he dado cuenta que a los virus catarrales les da igual si la persona huele a perfume o a alcohol. Ellos no le hacen ascos a nadie. :-). Además, todos los besos eran de personas más jóvenes que yo. Fuertes y bien saludables donde anidar y expandirse más virus. En fin que sin una quererlo, ha ido repartiendo virus a tutiplén :-).

Una vez que no había más besos ni virus que repartir, pues algunos virus me tomaron cariño y se quedaron conmigo para pasar la noche y seguir dándome calor en forma de fiebre, mientras los primos, amigos y demás personas se quedaban con el matasuegras en sus bocas, su cabezas con gorritos de colores, y serpentinas brillantes en sus cuellos, mi compañero y yo nos subimos a casa a ver la televisión. Una servidora con fiebre, dolor de pecho y la garganta más seca que la mojama por los medicamentos, no podía con su alma y menos bailar, ni fumar toda la noche como una cosaca el humo del ambiente que otros echan por sus bocas.

Vimos tele y pinté las alas de la libertad del nuevo año. Y a las 3 de la mañana nos fuimos a la cama no sin estrenar el nuevo año. Siiiiiiiiiiiiiiiii, ahora que no nos escucha nadie, así por lo bajini, el cruzado mágico es mágico, fantástico…, y no hay aplastamientos ni cansancio por el movimiento. Recibimos al nuevo año amándonos, compartiendo sueños, esperanza, 365 días cargados de amor, discusiones, viendo amaneceres, ocasos, llorando, riendo, oliendo flores, perdonándonos…

Hoy es sábado 3 de enero de 2009, está lloviendo y con una niebla espesa, y no puedo conectarme con mi portátil para enviar fotos y saludar a algún amigo que haya por la red. En algunos pueblos de la montaña, si hay niebla o llueve, se van las ondas cibernéticas y no se puede pillar internet. En fin a ver si hacen ondas más resistentes que no se funda con la niebla y la lluvia. La tecnología podría estar más preparada y hacer impermeables o paraguas para las ondas jajajaja y que no se pierdan por el mal tiempo. Jajajaja o mejor con la niebla se perdieron y tendrían que haber echado miguitas de pan, o no sé que pueden comer las ondas para que encuentren el camino y hagan buena masa o contacto con mi GPRS de mi modem vía teléfono móvil y entren en mi portátil jajajaja. En fin estoy en las manos de las inclemencias del tiempo. En tanto no deje de llover o la niebla se evapore, no tendré internet.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Noche de Navidad

Pasó la Noche del día 24 y mejor de lo que me esperaba. Cenamos algo más especial que un día de diario. De primero picoteo de langostinos, pulpo a la vinagreta y mejillones a la vinagreta…
Seguido una sopita calentita de Cocido Madrileño. Segundos platos unas chuletas de cordero y filetes de merluza con salsa bechamel rosa, con huevitos rojos de arenques. Es una receta inventada que le yo le di por nombre pescado de Navidad. A elegir para quien quisiera pescado o chuletitas. Al final probamos un poco de todo. De postre fruta fresca de la temporada: Kiwis, naranjas, peras, manzanas… Turrón, polvorones y brindis con Cava Catalán.

Una velada sosegada y parlanchina. El tema fue como vivían en la posguerra. Cenamos con dos abuelos de 76 años. Son quintos y muy diferentes en comportamientos, forma de vivir y pensar.
Mi padre comentaba que él trabajó mucho en los años 40. Trabajaban y trabajaban de sol a sol, y apenas tenían para comprar pan. Todo el día cavando, atando lo que otros segaban como algarrobas, trigo… para cobrar 2 pesetas al día y una ración de pan y tocino. Por más que trabajaran seguían en la miseria y en la pobreza. Comentaba que ellos no pasaron hambre, pues mis abuelos paternos, los padres de mi padre, tenían cabras. Cambiaban quesos que hacían por harina, pan, por azúcar… Tenían leche pero no la probaban. No desayunaban un tazón, no. Ésta iba para hacer quesos que vendían y hacían trueque y se la vendían a los más ricos. Patatas no les faltaban y para desayunar comían patatas viudas. Mi padre contaba que todos comían en un mismo plato y que el que era lento, se quedaba sin comer. Decía que iban en invierno con unas albarcas y los pies llenos de grietas. Heridas que la humedad, el frio y la poca higiene hacían que sus pies sangraran y se infectaran. También narró que las mujeres criaban niños de la inclusa (casa cuna). Con el dinero que recibían para alimentar y cuidar de los niños, comían todos los de la familia. Mi padre se crió con una niña que siento muy pequeña y en los juegos infantiles, con una piedra aplastaron una bomba de la Guerra Civil Española, en La Rem, un lugar donde tenían una pequeña viña. La niña quedó ciega y al poco tiempo murió. A mi padre que era un niño de la misma Edad que Paulina, le entró metralla en el cuerpo y una mano se la deformó. Estuvo amena la velada, aunque sus ojos se llenaban de agua salada. Nos decía, vosotros, los jóvenes de ahora no sabéis lo que es pasear hambre y trabajar como animales.

Víctor, un soltero de 76 años. Culto, tiene mundo. Cuando joven estuvo en Francia trabajando, y navegó por todo el mundo como marino. Contaba que con 25 años estuvo en Francia en una orgia. Relató que en todas las orgias hay de todo. Hay homosexuales, Bisexuales y heterosexuales. Nos reímos porque decía que en la orgia una de las cosas era que a través de una ventana se veían un culo, que por el tacto tenían que averiguar si era de hombre o de mujer, este juego era a media luz. Todo un figura el buen señor Don Víctor.
Contaba que aquí en España por los años cuarenta, el hambre hacía que hubiera picaresca. Había un hombre bien maduro que les preguntaba a los niños:
- oyes chaval, ¿tienes hambre?
A lo cual el niño se quedaba respondía:
- Sí claro que tengo hambre.
Quien era el niño que aun comiendo no tuviera siempre hambre. El señor le decía:
- ¿Te invito a comer, quieres?
El niño se quedaba algo extrañado y el hombre le decía:
- No, no te preocupes, solo vamos a comer.
Total que entraban en un restaurante, casa de comidas, fonda… y el hombre pedía de todo. SE ponían de comida hasta el culo, como se suele decir. Llegada la hora de pagar, el hombre se echaba palo al bolsillo del pantalón y decía:
- ¡¡¡ Andááááá, me he dejado la cartera en casa!!!
Total que le decía al dueño del restaurante:
- Mire, le dejo al niño y voy a casa a por la cartera.
Y pasado un buen rato el dueño le decía al niño:
- Tu padre tarda mucho. ¿Donde vivís?
Y la pobre criatura decía:
- No si no es mi padre, es un señor que me ha invitado….
Este era un timo de la estampita. Una forma picaresca de comer. Al niño no le pasaba nada y se iba con la barriga llena.

Este tipo, o forma picaresca, no estaba penado siempre y cuando, en la comida no se hubiera pedido vino, ni cerveza… Nada de alcohol Si se había pedido vino y le pillaban, si tenía pena de cárcel. Muy curiosa la anécdota.
Y así estuvimos hasta las doce y media de la noche los tres. Mi padre aburrido y con bostezos después de contarnos sus batallitas, se había ido a dormir a las 22:30.
No hubo regalos comprados y si compartimos cena y experiencias. El mejor regalo fue nuestra compañía.

Nos bajamos a la plaza y Víctor se fue a su casa y nosotros al bar con los primos de mi compañero y amigos. Y bueno allí la tertulia tuvo otros temas diferentes: el trabajo, la vuelta a este, la lotería…
Yo me puse al lado de una ventana y de vez en cuando ventilaba el local :-). Protestaban por el frío y yo protestaba por el humo. Nos acostamos a las 4 de la mañana. Algunos iban muy contentillos con algún cubata que otro. Pero no bebieron mucho. 3 cubatas en la noche. Yo una manzanilla y un zumo de naranja. No se vieron ni escucharon rondas. La tradición se va perdiendo poco a poco.
Amigo Víctor
Mi Padre

martes, 23 de diciembre de 2008

La inocencia vestida de Navidad


Esta preciosa niña es mi/nuestra amiga Beatriz. Y nos ha enviado esta felicitación de Navidad. Ella es un angel de verdad. Es inocente y seguirá siendolo aunque tenga los años que tenga. Siempre será una niña cariñosa e inocente.







Y sobre todo mira con ojos de inocencia.
Como si no pasara nada, lo cual es cierto,
nada sucede...
Respirar, sobrevivir, ser, estar...,
como un niño/a toda la vida...
Solamente dar cariño, besos...
Recibir amor y más cariños...
Tal vez sea un regalo del cielo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

EL FIN DEL MUNDO (ADMONICIÓN)


Foto cedida por Luz: http://www.arteyfotografia.com.ar/system/fotos.php?msgx=El+comentario+ha+sido+enviado+correctamente.&foto=155127







Dentro de la parroquia había diferentes habitáculos. Estaba distribuida como un gran laberinto. Su interior apestaba a humedad podrida, a vaho, relente helado. A rocío que la tierra iba robando, iba empapando y sacando el jugo de las profundidades del mar.
Techos con moho de donde pendían telas de arañas negras, en donde el bicho se había disecado. Suelos húmedos y encharcados que anegaban y enlodaban las habitaciones de la iglesia. Por momentos se llenó de feligreses, era una especie de hervidero humano enfangado.
Yo buscaba un lugar para acomodarme y acoplar a los míos. Y cuando arreglé un trozo del lugar, una señora con sus 10 hijos me dijo que porque no se lo cambiaba, que así ella tendría más posibilidades de sobrevivir con sus hijos. De su boca desdentada y mal oliente salían palabras como - Admonición, el fin del mundo - decía. Mi corazón se encogió, se estremeció y mi mente se puso en alerta y a divagar.

Pronto asocié que íbamos como borreguitos a morir en el interior de una iglesia endemoniada. Toda apurada me apresuré a mirar que había al otro lado de la puerta del habitáculo. Se divisaba por pequeñas rendijas que apenas entraba un halito de oxigeno envuelto en niebla, la mar. Una inmensa mar alterada, y un cielo negro como el infierno a punto de estallar, y lanzar culebras, leones, perros rabiosos de rabos enormes con enormes colmillos. Bestías nunca vistas antes con hambre y dispuestas a devorar todo lo que se cruzara en su camino. Los colmillos de los bichos, alimañas perversas y malignas de cuatro patas, eran afilados para triturar los huesos y que no quedara nadie con vida.

Me invadió el miedo y me llevé a mi familia de allí, sabía que si nos quedábamos en el lugar, seriamos pasto de las llamas y nada podría salvarnos. Aunque también pensé que nadie nos salvaría de la iglesia maldita y endemoniada. Era un lugar preparado para la muerte.

De pronto el silencio se instaló en la iglesia y algunos niños que aun jugaban tuvieron que ser chistados y regañados por los curas. Toda la jerarquía de la iglesia entraba por el angosto pasillo. En sus manos portaban velas que iluminaban el lugar. La gente metía sus manos en enormes pilas de agua podría. Era el agua vendita que se había podrido porque el lugar estaba endemoniado. Yo también metí mi mano y me santigüe. Intuía que del lugar nade saldría con vida para contarlo. Algo me decía que seriamos pasto de las llamas y la sangre seria nuestro combustible para arder y hacer desaparecer el lugar, y a miles y miles de personas que fueron inducidas al lugar buscando no sé qué.

Yo intenté salir del sitio y que la sentencia demoniaca no se cumpliera. Pero al abrir el portón de la iglesia, una manada de perros rabiosos, leones hambrientos y hienas mal olientes, dejaban a su paso sangre y personas descuartizadas que habían salido antes que yo o que aun no habían entrado en la cienaga de la iglesa. Cerré el portón de nuevo como si pesara como una pluma. Me puse de espaldas a la puerta y al desastre que se estaba barajando en la calle, y el que estaba por venir en poco tiempo allí dentro.

Algo enorme con alas y sombra negra atravesó mi cuerpo poseyéndome. Era el Ángel Lucifer. Fui la elegida para vivir y reinar el montón de cadáveres, y cenizas que en pocos momentos se iban a esparcir por la iglesia y sus alrededores. Lucifer entró en mi cuerpo, y todo mi ser se contorsionaba, se negaba pero a la vez disfrutaba de su sexo, de sus caricias y su olor a cenizas. El olor de su escoria y de los residuos del infierno, me excitaban y gemía de placer.

Un gran trueno ensordeció los oídos de todos menos el mío. Las gentes se echaron mano y taparon sus orejas con una expresión de horror en sus ojos. Al final de una línea vi como a mi padre no le afectó. Y pensé, en su sordera y que está al final le iba a beneficiar e iba a acortar su sufrimiento. Mientras los demás gritaban de dolor, él estaba atontado, pasmado, como lelo. Supe que él no sufriría y ahí me encomendé al diablo para que todo acabara y a nadie le sucediera nada.

Un ruido en el techo me despertó. Pensé que era el momento. Pensé: Por fin el cielo nos traga, el mar nos engulle y las fieras nos despedazan.

Pero alguien corría algo muy pesado en el techo de mi habitación. Mis ojos se abrieron como platos y mi corazón se aceleró. En ese momento me di cuenta que todo era un sueño, y que me habían despertado los obreros que están arreglando mi tejado. Cada día los maldigo por despertarme, pero hoy los he alabado y he deseado lo mejor para ellos.

Ufffffffffffffffffff, que desazón si no me ha dado un infarto durmiendo, ha sido un milagro. Parece que soy la elegida para algo, esperemos sea para bien. Este sueño lo he tenido hoy. No se lo deseo ni a mi peor enemigo.

martes, 16 de diciembre de 2008

Fugacidad



FUGACIDAD

La mañana está bruñida,
pero transcurre rauda, veloz...
Su luz de oro purpura ya se ha desmayado,
y con ello la noche a llegado.
Nuestra vida corre a pasos vertiginosos, agigantados...
Es similar a la alborada y efímera aurora.
¡¡¡Vive, vive lo que puedas, y no derroches ni una mota!!!
¡¡¡Ni una brizna de vida!!!.
No cierres los ojos como hacen las estrellas de día.
¡¡Mira la luz del sol!!
¡¡Mirá sus rayos!!
¡¡Bébetelos...!!
Ellos harán que te ilumines,
igual que alumbra la luna en las noches sombrías.
Bebe, bebe el agua de la laguna,
del riachuelo igual que hacen los nenúfares.
Vive rápido...
Que la vida es tan fugaz como los hados.
Ábrete al mundo,
como se abren las flores al nuevo día, y vive, vive…