viernes, 9 de octubre de 2009

Soplo de Vida



El otoño dejó seca las pajas,
el viento las zarandea,
las da con su látigo cristalino.
No deja marcas, no hay huellas de heridas ni llagas
Las agita y grita al oído,
les dice de su inferioridad, de su derrota…
De su poca valía,
de tener su cabeza hueca,
de estar secas, rotas...
El otoño se bebió su juventud,
deponiendo el dorado del final de sus días.
Una pequeña y humilde flor,
se solidariza con las hojarasquitas,
haciendo su fresca y bella aparición.
Pero el viento otoñal sigue zahiriendo.
El aroma de la pequeña flor inunda el lugar.
Mediando en las demás pajitas y flores sin vida,
y asiéndolas su vitalidad, su frescura…
Se puede estar derrotado,
pero siempre queda un halito de aliento,
una palabra amable, cariñosa que nos puede hacer revivir,
y con ello devolvernos la ilusión, la sonrisa...


Igual que siempre sale el sol, también habrá más primaveras



Autora: Isa, yo misma

miércoles, 7 de octubre de 2009

Arco Iris



Esta foto es mía,  pero que más quisiera yo de captar un arco iris. Como aun no he tenido la suerte de captarlo, pues lo he dibujado con el programa Adobe Photoshop. No está perfecto, pero para ser el primero no está nada mal :-)
Cuando una amiga llamada Presen, venga a mi casa y me pase su programa que es más actual que el mío, seguro haré maravillas.
Nunca podré hacer tan perfectso como la naturaleza, pues ella es única en la creación de cosas hermosas,  pero al menos he de intentarlo. Así pondré  color y lo regaré con  la constancia, y en los lugares donde se aprecie frío, haré de ellos un clima templado y confortable.


¿Qué es la soledad?
Es como una fría mañana de invierno
Es un silencioso mundo
Es una flor mustia
Es una nube llorando
Es el otoño que roba las hojas
Es la tristeza de una enfermedad
Es el corazón gritando
Es el lamento del eco enmudecido
Es una pompa de jabón fragmentada
Un disco girando sin melodía
Un violín roto en un rincón
Una orquesta sin director

Es la noche aullando.
Es un claro de luna apenada
Es el sol cegado
La escarcha de la noche en la mañana
Es el beso que nunca llega
La nostalgia de la ternura que se fue
La espera de un te quiero que nunca oyes
Un gemido ahogado antes de salir
Una sombra agazapada en un instante
Los ojos secos de tanto llanto
El ruiseñor que dejó de cantar
Las tinieblas enredadas en la mente
Un vacio que empaña el alma
… es un sentimiento

Autora: Isa, yo misma









martes, 6 de octubre de 2009

Cosas de Gatos


Me hablaba y contaba  sus aventuras.
Agradece que lo llevara a la casa del pueblo.
Allí hay más gatos y pude hablar con ello.
Sentirse menos solo que en  la ciudad.
En el pueblo  puede subirse a los tejados, y mirar  a la luna,
jugar con ella como si de un ovillo de lana se tratara.
Voy de Don Juan,
y a todas las gatas las tengo enamoradas.
A los ratones, ni caso les hago.
 La abuela nos hace comida de puchero.
Los fines de semana comemos cascaras de langostino.
Espinas de sardinas, y restos de otros pescados.
Vivo como un rey, voy de tejado en tejado.




Comparto cama, habitaculo con otros 8 gatos.
A veces es necesario aislarse para poner la cabeza en orden.
La soledad buscada es necesaría.




De bebé fui muy travieso,
pero me quisieron mucho.
Me mimarón, me dieron cariño,
amor, caricias y sobre todo me protegieron.
Por eso ese gran gato de arriba, soy  yo, bien educado y  muy sociable.



Dormí placidamente en el regazo de quien me cuidaba.
Sentí calor humano.
Notaba como me querían y mimaban.
Me decián cosas bonitas, y me acariciaban.




Era como un juguete de peluche.
Me metía entre los pies,
y más de una vez estuve a punto de ser aplastado.
Arañaba las piernas a Isa para que me cogiera en sus brazos, y me mimara.
Me escondia bajo la cama para asustarla.
Jugaba como cachorro travieso,
 y llamaba la atención de los humanos.
Cuando  me llevaron con más gatos,
me setí liberado y le doy gracias  a la vida,
por la felicidad que me ha dado.

Autora: Isa, yo misma





lunes, 5 de octubre de 2009

Mirando al cielo




Dulce de cielo
con espinas amargas
dulzura…quiero.


Como pájaro
viajo hasta tu boca
desgarro lengua.


Clavo espinas
en corazones dulces
vuelvo ariscos.


Besos al aire regalo
lanzo dardos envenenados
el odio pudre almas sanas.


Huye la luz, y nubes
besos emponzoñados
a su paso dejaron.


Besos espinados… no
besos acaramelados
para endulzar el mundo amargo



viernes, 2 de octubre de 2009

Me quiere, no me quiere, me...


La luna cada noche peina sus pétalos amarillos
El rocío cada mañana lava su cara.
El ruiseñor le canta una balada.
La mariposa la abanica en los días de calor con sus alas.
Mientras la abeja lame su néctar al tiempo que la abraza y besa.
Sirve de paraguas cuando llueve a las hormigas, escarabajos...
Pone armonía en los campos.
Sus pétalos siempre dicen que sí se quieren los enamorados.
Ella siempre espera una  mirada.
Que alguien se fije en ella,
y la dedique dos palabras:

¡¡¡que bella!!!




Dos pájaros se contaban ayer en el parque:

Sabes que no vendrán los niños.
Que no compartirán sus meriendas contigo.
El otoño nos roba sus migajas,
A cambio nos deja hojas secas y resquebrajadas.
Nos quita sus risas y su algarabía.
No quiero hojas secas que me despiertan,
como sonajeros con gritos desgarrados.
No quiero viento uracanado  que me deja ciego.
No quiero burbujas de nubes grises que se pasean por mi cielo.
Ni lluvia que me hagan tiritar en soledad.
Quiero que el sol de los veranos palmee mi hombro.
Que el día claro de primavera toque sobre las teclas de un piano.
Quiero sentir el aliento cálido de las madrugadas.
Y el bostezo de los ocasos.
Quiero que las estrellas dancen en el firmamento.
No quiero que los días se acorten.
Y que las noches se alarguen con bruma húmeda de fantasma.
Quiero claridad para ver la luna reflejada en tu frente.
Quiero volar y que mis alas no se quiebren por la soledad.








miércoles, 30 de septiembre de 2009

La vida en una flor






Cada uno de estos pétalos es parte de la vida.
El centro es la niñez
El aprendizaje del día a día...
Los besos, abrazos, caricias de los padres, abuelos, hermanos,...
El llanto en las noches.
El dolor de los dientes.
La luna que nos acuna.
El lucero que brilla,
y se mete en la cuna robando el sueño del infante.
Los días de fiebre...
Los días tristes y alegres.
Cada cumpleaños celebrado...
La caída del columpio convertida en llanto.
La inocencia del miedo, de la timidez, de las miradas.
La pataleta al no conseguir lo que se quiere,
la valentía al no ver el peligro,...
Esto lo forman el centro de los pequeños pétalos.
La vida continua, la niñez se convierte en pubertad.
El cuerpo cambia, los pechos en las niñas se agrandan.
El primer periodo florece en el sexo de las mujeres.
Los niños ven sombras en el bigote.
Las axilas, piernas y pubis se pueblan de vello.
La niñez se pierde dando paso a la adolescencia.
Comienza el coqueteo.
La cabeza no está bien sentada, y los pajaritos en ella cantan.
Las miradas del sexo opuesto hacen mella en los cuerpos.
El coqueteo, las primeras espinillas,..
El cuerpo cambia y se pasa de niña a mujer
De niño a hombre.
Aparecerán los primeros amores.
Los primeros besos.
La sensación de gusto al tocarse el sexo.
Los primeros lloros por el desamor.
Las palpitaciones al volverse a enamorar,…
El tiempo hará ser personas más sensatas.
Atrás irá quedando la pubertad.
Llegará el momento del matrimonio.
De los hijos, la ruleta comienza a dar vueltas.
De ser hijos pasaremos a ser padres, abuelos,..
La vida pasa por cada uno de estos pétalos.
Hasta sucumbir y ser pequeñas partículas.
La ceniza que alimenta a la tierra.
La energía que fluye en las mareas.
La belleza de la tormenta,
Del sol radiante.
Del gris invierno.
De la lluvia que llega en invierno.
De las hojas fresca de primavera
Y de la hoja arrugada y seca del otoño.
Nuestra energía seguirá moviendo el mucho.












martes, 29 de septiembre de 2009

Mimos


Seguro se saca su dinerito. Se pintó la cara, se puso una peluca y de vez en cuando saca la lengua y provoca. También con sus manitas mueve las otras dos cabezas. Se lo pasa bomba, se rie hasta de él mismo con los sustos que da a alguna que otra abuela, que se creen que es de juguete y le tocan.
La cuestión es llevar dinero horadamente a su casa.
A nadie le parece mal que esté ahí, en La Plaza Mayor, rodeado de elegantes edificios. Dentro de las casas hay lujo, fuera en la calle, las personas inventan personajes que con sus gracias y elegancia,  los demás al verlos les  den unas monedas.




El oficio de barredenro es un trabajo muy esclavo, pero que nos aporta limpieza a todos. La ciudad luce más linda. No hay basuras tiradas que dan mal aspecto de empobrecimiento de los lugares.
Pero este barrendero solo recoge las monedas que buenamente las personas le van echando en su cacharrito. La crisis ha hecho que aumenten las personas que hacen de mimo. No hacen daño a nadie y son muy educados por norma general. Se llevan un dinerito que seguro les haga muy bien para poder comprar, y  hacer   el puchero de comida, y pagar alguna que otra deuda.
Ser barrrendero es otro trabajo más que seguro de vez encuando, y por tener que mirar tanto al suelo, se encuetran más de un vez alguna moneda, billetes bien dobladitos, y hasta algun pendiente o joya.




E aquí a un músico sentado. Al principio no sabia si era un muñeco o qué era. Después mi compañero me dijo que estaba sentado dentro de un carro de la compra. Su cabeza estaba dentro del carro y sus ojos se veían por dos redondeles que había hechos en  la tela del carro. Muy incomodo desde luego. Las monedas le caían en cantidad. Yo no le eché nada, sí una foto jajajajaja y el hombre muy amable me dijo:
- Qué te lo gastes en medicinas.
Yo le conteté:
- Y tú en pasteles para ser más dulce.

Nadie está obligado a dar nada, si tú quieres ponerte te pones, pero no esperes que todo el mundo te eche moneda. Seguro si alguna persona lo escuchó, se le quitaron las ganas de darle nada. Eso sólo lo dicen las personas maleducadas, y groseras. Es como si yo voy a buscar trabajo, y a todo aquél que me lo niega, le deseo que se gaste su dinero en medicinas. En fín que hay de todo en la viña del señor. Jajajajaja, total, con cincuenta centimos que le hubiera echado, sólo podré gastarme en  4  patillas para el dolor de cabeza jajajajaja.

Le eché monedas al barrendero y al joven de las tres cabezas, y más arriba había 5 mimos más.
A veces pensamos que las desgracias que nos acechan son culpa de los demás. Y no siempre es así. Algunas veces no son culpa de nadie, sólo nos han tocado. Otras veces sí somos los portadores y culpables de esas desgracias. Y la gran mayoría de las veces son las casualidades. Yo no le di importancia, y sé que sus palabras no me iban a amargar la mañana ni el día. Y de echo, me comí para endulzame dos alfajores, que me dejaron un sabor muy dulce como si estuviera en ese momento en el paraiso.

La sugestión es lo peor que podemos tener ante unas palabras negativas, ya  que de esta forma predisponemos al cuerpo y a la mente, a que suceda lo que pensamos, o a que se cumplan  los deseos malos que otros han deseado  a  nuestra persona.